La intérprete galesa falleció en Portugal, país donde residía en la turística y paradisíaca región sureña del Algarve. Repasamos la trayectoria de una artista que hizo de su particular tono rasgado una leyenda, dejando tras de sí himnos como ‘It’s a Heartache’ y ‘Holding Out for a Hero’ que marcaron el pop-rock y definieron la década de los ochenta.
El universo de la música pop-rock despide a una de sus figuras más queridas e icónicas. La cantante galesa Bonnie Tyler, cuya potencia y entrega emocional definieron la banda sonora de finales de los setenta y toda la década de los ochenta, falleció a los 75 años. La noticia fue confirmada a través de un comunicado oficial publicado en su página web y redes sociales por su círculo íntimo.
«La familia y el equipo de Bonnie están desconsolados al anunciar que falleció inesperadamente anoche en un hospital de Portugal a consecuencia de la enfermedad por la que estaba siendo tratada«, detalló la nota de prensa, en la que se solicitó estricta privacidad para afrontar la tragedia.
Semanas de batalla médica en territorio luso
El deceso de la artista se produjo tras semanas de complicaciones médicas. El pasado mes de mayo, la intérprete viajó a Portugal —país donde residía gran parte del año— y comenzó a sufrir fuertes dolores abdominales que derivaron en una cirugía intestinal de urgencia en el Hospital de Faro, en la región del Algarve.
Tras la intervención, los médicos le indujeron un coma para facilitar su recuperación. Aunque a mediados de junio su portavoz había anunciado con optimismo que Tyler había despertado y mostraba una evolución favorable dentro de su estado grave, las complicaciones de la patología terminaron provocando su inesperado fallecimiento en la unidad de cuidados intensivos, forzando la cancelación definitiva de la que hubiera sido su gira de verano.
El accidente médico que creó un estilo único
La gran característica de Bonnie Tyler (nacida bajo el nombre de Gaynor Hopkins en Gales, 1951) fue su timbre áspero, ronco y cargado de una emotividad desgarradora. Curiosamente, ese registro no era natural: fue el resultado de una operación de nódulos en sus cuerdas vocales en 1976.
«Yo tenía la voz mucho más dulce, pero quién me iba a decir que aquel mal se convertiría en mi seña de identidad«, recordó la propia artista en una entrevista.
A diferencia de otros artistas efímeros de la época, a Tyler le bastaron solo cuatro canciones monumentales para consolidarse en el Olimpo de la música global:
- ‘Lost in France’ (1976): El primer sencillo de su álbum debut donde todavía se apreciaba la dulzura original de su rango vocal antes de la intervención médica.
- ‘It’s a Heartache’ (1977): El bombazo internacional con el que estrenó su voz ronca. Fue número uno en gran parte de América y Europa, definiendo su transición hacia el rock.
- ‘Total Eclipse of the Heart’ (1983): Su obra cumbre. Una de las canciones de desamor más versionadas de la historia. Vendió seis millones de copias físicas en su época y hoy supera los mil millones de reproducciones en Spotify. Tyler confesó que al grabarla temió que nadie la escuchara porque su versión original duraba ocho minutos.
- ‘Holding Out for a Hero’ (1984): Eléctrico y enérgico, el tema inmortalizó una de las escenas más recordadas de la película ‘Footloose’ (con Kevin Bacon sobre un tractor) y se convirtió en un himno de la cultura pop.
- El dato curioso: En 1988 grabó originalmente el tema ‘The Best’, que alcanzó un discreto puesto 25 en las listas británicas antes de que Tina Turner lo hiciera suyo un año después y lo convirtiera en leyenda mundial.
El Algarve: el refugio de su vida y su destino final
La presencia de Bonnie Tyler en el sur de Portugal no era casualidad ni un destino de vacaciones fortuito; era su verdadero hogar. La cantante se enamoró de los acantilados, la gastronomía y las playas del Algarve en 1978, mientras grababa su tercer álbum de estudio, Diamond Cut, en la exclusiva villa de Vale do Lobo.
Esa fascinación la llevó junto a su esposo a adquirir una residencia permanente en Albufeira, donde pasaba largas temporadas huyendo del gélido clima de su Gales natal. Con una trayectoria que legó 18 álbumes de estudio, tres nominaciones al Grammy y tres a los premios Brit, Tyler cerró su historia en el mismo paraíso costero que adoptó como refugio personal durante casi medio siglo.
Avant-Première / EFE











