La nueva regulación prohíbe el uso exclusivo de seudónimos o nombres en inglés y establece un estricto criterio neutral por orden de trazos de caracteres del apellido real. El objetivo es acabar con las disputas de jerarquía en los elencos.
El Gobierno y los principales organismos del sector audiovisual en China han lanzado una estricta normativa dirigida a reestructurar por completo los créditos de las series de televisión y producciones para internet. A partir de este viernes, todas las producciones que se estrenen en el país asiático deberán registrar a sus intérpretes utilizando obligatoriamente su nombre legal y ordenar el reparto bajo un criterio estrictamente matemático y neutral, en un intento definitivo por erradicar las feroces disputas de egos y jerarquías entre las estrellas del entretenimiento.
La medida, adelantada por el Diario de Hunan, surge de una notificación conjunta emitida por la Asociación China de Producción de Series de Televisión, la Asociación China de Servicios de Programas Audiovisuales en Línea y el Comité de Actores de la Federación China de Organizaciones Sociales de Radio y Televisión.
El fin de los seudónimos y el orden por trazos de caracteres
El documento oficial justifica la intervención debido a los «acalorados» conflictos que han florecido en los últimos años entre representantes y seguidores por la posición de los actores en los carteles y repartos, situaciones que han llegado a provocar la paralización temporal de rodajes, retrasos millonarios de proyectos y agresivos enfrentamientos en la opinión pública digital.
Para atajar el problema, las autoridades han establecido un protocolo de diseño milimétrico:
- Reducción de categorías: Los créditos musicales o visuales se limitarán estrictamente a tres bloques fijos: «protagonista principal», «participación especial» y «actuación».
- Criterio neutral obligatorio: Dentro de cada uno de estos bloques, los nombres ya no se colocarán por nivel de fama o salario, sino por el número de trazos de los caracteres chinos del apellido legal registrado por el artista en su documento de identidad.
- Adiós al anonimato artístico: Queda prohibido el uso en solitario de seudónimos, apodos o nombres occidentales en inglés. Si un actor posee un nombre artístico plenamente consolidado en el mercado, la industria estará obligada a rotularlo bajo el rígido formato de «nombre real (nombre artístico)».
Esta disposición no solo se aplicará a la pantalla al inicio o final de la producción; afectará de forma simétrica a los carteles promocionales, los tráilers, los comunicados de prensa, las cuentas oficiales en redes sociales y la cartelería de los eventos presenciales.
La continua campaña de Pekín contra la «toxicidad» de las celebridades
Esta nueva norma se inscribe dentro de la agresiva campaña de intervención estatal que el Gobierno chino mantiene sobre la industria del espectáculo y la denominada «cultura de seguidores» (fandom).
Desde el año 2021, los reguladores de Pekín han intensificado sus esfuerzos para limpiar lo que califican como un ecosistema «tóxico». Entre las medidas previas más sonadas destaca el veto absoluto a las listas digitales de popularidad de celebridades, las multas por la ostentación pública de riqueza, los topes salariales para producciones conjuntas y la censura explícita a la denominada «estética afeminada» en los medios de comunicación estatales, redirigiendo la industria hacia valores más alineados con el discurso oficial.
Avant-Première / EFE












