El aclamado director se refirió en el Festival de Cannes a la desvinculación del actor en la película ‘Desde mi cielo’ (2009). Gosling se había presentado a filmar con un importante cambio físico que no estaba coordinado con la producción.
Los procesos de selección en Hollywood suelen esconder desencuentros creativos que solo el paso del tiempo permite analizar con perspectiva. Durante un encuentro con la prensa en el Festival de Cannes tras recibir la Palma de Oro honorífica, el oscarizado director Peter Jackson repasó uno de los cambios de elenco más comentados de su filmografía: la salida de Ryan Gosling del drama «Desde mi cielo» (The Lovely Bones, 2009) justo antes de comenzar el rodaje.
La historia se remonta a la preproducción del film, cuando Gosling —elegido originalmente para interpretar al padre de la protagonista— decidió por cuenta propia aumentar casi 30 kilos (60 libras) bajo la creencia de que el personaje requería esa contextura física. Sin embargo, al presentarse en el set de filmación, su propuesta visual no coincidió en absoluto con la del equipo de dirección, lo que derivó en su desvinculación inmediata y el posterior ingreso de Mark Wahlberg para asumir el rol.
El rol del director según Peter Jackson
Lejos de responsabilizar al actor de Barbie, Jackson aprovechó su paso por el festival francés para ofrecer una mirada muy autocrítica sobre cómo debe gestionarse el talento en la industria cinematográfica y asumió la responsabilidad de lo ocurrido. «Cualquier momento en el que cambiamos a un actor, en realidad es culpa nuestra porque no logramos el casting correcto y elegimos a la persona equivocada para un papel», admitió el realizador, según consigna Variety.
Para el director de El Señor de los Anillos, un cambio de intérprete representa un fallo de cálculo en la planificación previa del proyecto por parte del equipo técnico y no una falla del artista. «No es porque ellos hayan hecho algo malo. Simplemente tienes que darte cuenta de que lo que estabas imaginando no está sucediendo realmente, lo que significa que nos equivocamos y asumimos la total responsabilidad», añadió, definiendo el cine como una compleja amalgama de química humana tanto delante como detrás de las cámaras.
La versión de los protagonistas
El propio Ryan Gosling ya había abordado el tema años atrás con un dejo de ironía, reconociendo que la falta de comunicación durante las etapas previas de una producción tan masiva fue el verdadero detonante del cortocircuito. «Teníamos una idea diferente de cómo debía verse el personaje. Aparecí en el set y me había equivocado. Luego estaba gordo y desempleado», bromeó el actor en su momento al recordar que no llegaron a dialogar lo suficiente sobre la estética del personaje durante la preproducción.
Por su parte, Saoirse Ronan, quien lideró el elenco de la película interpretando a la hija, respaldó la madurez con la que ambas partes manejaron la situación con el paso de los años. La actriz señaló en una entrevista reciente que el cambio de planes terminó siendo lógico para el rumbo del film, ya que Mark Wahlberg contaba con una experiencia real como padre de familia que Gosling, quien en ese entonces tenía solo 27 años, todavía no poseía en su vida personal.
Avant-Première con información de Variety









