El fenómeno de Bad Bunny no es un «boom» pasajero ni una moda del momento; es el síntoma de un cambio global donde el español está desplazando al inglés en las listas de éxito. Así lo explica la experta universitaria Lourdes Moreno Cazalla, autora del informe ‘La música en español, un fenómeno imparable en Estados Unidos’.
Según Moreno, pensar en el éxito del puertorriqueño como algo temporal es un error. «Bad Bunny ha sido muy inteligente y forma parte de un cambio global donde la cultura occidental se está viendo desplazada», señaló la docente en un conversatorio en Madrid. A diferencia de la «Latin Explosion» de los años 90 con Ricky Martin o Jennifer Lopez, quienes debían cantar en inglés para entrar al mercado anglo, los artistas actuales se mantienen fieles a su idioma gracias al impacto de las plataformas digitales y las corrientes migratorias.
Benito Antonio Martínez Ocasio ya compite directamente con gigantes como Taylor Swift o Drake. Su alcance es tal que ha logrado ser el único artista no asiático en la lista de los más escuchados de Apple Music en China. Para la experta, su legado es indiscutible: «Es un artista que va a pasar a la historia de la música, le guste o no a la gente de la ‘música culta'».
El impacto de la Super Bowl
Los datos respaldan esta teoría. Tras su reciente actuación en el medio tiempo de la Super Bowl, Bad Bunny multiplicó por 12 sus cifras normales de oyentes en Spotify, alcanzando los 4,9 millones en pocos días. Además, su página de Wikipedia registró millones de visitas en una semana, lo que demuestra la visibilidad «brutal» del evento.
Mientras que para algunos su presencia en estos escenarios es una cuestión simbólica y cultural, para cronistas internacionales como Nicholas Casey (The New York Times), el fenómeno tiene un tinte político por cómo ha desafiado el relato nacional en Estados Unidos, convirtiéndose en una figura que genera tanto admiración como debate.
EFE / Avant-Première










