El icónico monumento, el Louvre y el Museo de Orsay acortan drásticamente sus horarios de visita este fin de semana ante un temporal con temperaturas cercanas a los 40 grados en Francia.
París se sofoca bajo un verano implacable. Los gestores de los monumentos más emblemáticos de la capital francesa anunciaron este sábado un recorte drástico y excepcional en sus horarios de apertura para este fin de semana, como medida de seguridad ante la intensa ola de calor que azota a gran parte del país europeo.
La icónica Torre Eiffel modificó de urgencia su planificación y cerrará sus puertas a las 16:00 horas tanto el sábado como el domingo, adelantándose más de ocho horas a su horario habitual de clausura, fijado a la medianoche (00:45). La última admisión de turistas se ha restringido a las 12:15 horas, mientras que los restaurantes ubicados en la estructura dejarán de recibir comensales a partir de las 13:30.
Para mitigar los inconvenientes, la empresa gestora confirmó que reembolsará de forma automática el dinero a todas aquellas personas que poseían billetes reservados para tramos horarios vespertinos, al tiempo que urgió a los peatones a mantenerse hidratados en los puestos de agua de los accesos.
Restricciones en el Louvre y el Museo de Orsay
El blindaje contra el calor extremo también ha alcanzado de lleno a los grandes centros culturales ubicados en los márgenes del río Sena:
- Museo del Louvre: El museo más visitado del planeta adelantará su cierre a las 16:00 horas hasta el próximo lunes inclusive. El último pase de visitantes permitida será a las 14:00 horas, y la dirección recordó que la reserva previa digital sigue siendo estrictamente obligatoria.
- Museo de Orsay: En la otra orilla, la pinacoteca rebajará su actividad cerrando a las 17:00 horas desde este sábado y hasta el miércoles 15 de julio. Al igual que el resto de instituciones, Orsay gestionará devoluciones automáticas para las franjas canceladas del final de la jornada.
Estas históricas suspensiones responden a las alertas meteorológicas rojas y naranjas activadas por los servicios climáticos franceses, que prevén registros térmicos que rozarán los 180°C en múltiples ciudades del territorio galo durante las próximas horas.
Avant-Première / EFE










