La escritora cordobesa obtuvo el prestigioso galardón por unanimidad con su obra ‘Tarabust’, consolidándose como una de las voces jóvenes más potentes y premiadas de la literatura en español.
La literatura argentina contemporánea vuelve a pisar fuerte en los principales certámenes internacionales de Europa. La poeta Katya Vázquez, oriunda de la provincia de Córdoba, fue galardonada por unanimidad con el IV Premio de Poesía Pablo García Baena en la ciudad española de Córdoba, tras imponerse ante un total de 153 obras presentadas por autores de diversas nacionalidades del mundo hispanohablante.
El certamen, promovido de forma anual por la Editorial Cántico con el respaldo de la Delegación de Cultura de la Diputación de Córdoba y la Fundación Cajasol, está diseñado específicamente para distinguir a creadores de hasta 35 años, posicionando históricamente a sus ganadores en la primera línea de la poesía actual.
Un riguroso oficio para narrar la pérdida
El jurado a cargo de la deliberación llenó de elogios la propuesta estética de Vázquez en su nuevo libro titulado ‘Tarabust’. Los especialistas destacaron de forma unánime el ingenio poético desplegado por la autora para edificar una elegía sobre una amistad perdida, logrando una intensidad lírica que convive de manera armónica con un rigor formal brillante, evocador y de un elevado oficio técnico.
Asimismo, los evaluadores hicieron hincapié en las particularidades de la identidad estilística de la escritora afincada en el exterior:
- Identidad en la distancia: El tribunal valoró cómo la voz diaspórica argentina de la autora maneja la cercanía y el desarraigo con una precisión quirúrgica que sorprende desde la aparente sencillez de su estructura musical.
- Virtuosismo de lo cotidiano: La obra demuestra un poderoso dominio del lenguaje para verter una mirada profunda sobre cuestiones existenciales y mundanas que atraviesan la experiencia humana, tales como el dolor, el recuerdo, la corporalidad, el amor y los lazos afectivos.
Una trayectoria imparable en el Viejo Continente
Nacida en 1997, Katya Vázquez se consolida con esta distinción como uno de los perfiles literarios sub-30 más interesantes y prolíficos de la escena actual. Este nuevo hito se suma a un extenso historial de reconocimientos obtenidos en territorio español, donde previamente se adjudicó el XLII Premio Félix Francisco Casanova en la categoría de relato breve por ‘Las flores del verdugo’ y el VIII Premio Valparaíso de Poesía por su recordada obra ‘El corazón es una achura que no se vende’.
La autora posee además una variada producción editada que incluye los poemarios ‘Entre los interludios’ y ‘De pesos’, junto con incursiones en el terreno de la divulgación científica que le valieron el premio Ciencia con Significado por su ensayo ‘Me siento a la mesa e investigo’, sumando su nombre al selecto catálogo de ganadores del García Baena que integran figuras como Javier Calderón Luna, Luis Bravo y Jorge Solís.









