El Museo Hermitage de San Petersburgo canceló sus expediciones arqueológicas en Crimea por motivos de seguridad
La dirección del emblemático centro cultural suspendió los trabajos de excavación en la península debido a los ataques en la región, trasladando a sus científicos hacia zonas más seguras.
Las repercusiones de la crisis geopolítica en Europa del Este terminaron por golpear el desarrollo de las ciencias históricas y patrimoniales. El prestigioso Museo Hermitage de San Petersburgo tomó la determinación de cancelar formalmente todas sus expediciones arqueológicas programadas en la península de Crimea, territorio ucraniano anexionado por Moscú en el año 2014, debido al agravamiento de la situación de seguridad y los constantes ataques con drones y misiles que asolan la región. La confirmación del cese de actividades fue realizada de forma pública por el arqueólogo de la institución, Alexandr Butiáguin, quien lideraba uno de los proyectos de investigación de campo más antiguos de la zona.
La Expedición Arqueológica de Myrmekion, un equipo de especialistas centrado en los yacimientos de la histórica ciudad de Kerch y bajo la dirección del propio Butiáguin, resolvió suspender las actividades en el istmo y abrir una convocatoria de voluntarios para reubicar las excavaciones en el territorio de Kubán, una región considerada geográficamente más accesible y segura que se sitúa entre el mar Negro, el Cáucaso septentrional y el delta del Volga. Los registros oficiales del Hermitage detallaban que, hasta el momento de esta suspensión forzada por el conflicto bélico, la prestigiosa entidad rusa coordinaba de forma simultánea un total de nueve proyectos de exploración arqueológica en diversos puntos de la disputada península.
La paralización de los trabajos científicos se produce apenas semanas después de que el propio Butiáguin fuera liberado por las autoridades de Polonia, país donde permanecía detenido desde finales del año pasado a raíz de una orden de captura internacional emitida por la justicia de Ucrania. Las autoridades de Kiev acusaban formalmente al científico del Hermitage de realizar excavaciones ilegales y saqueo cultural en territorios bajo ocupación militar sin contar con los permisos correspondientes de la administración ucraniana, lo que desató un tenso litigio judicial y diplomático en el continente europeo.
La polémica científica y jurídica internacional en torno a estas expediciones se profundizó luego de que agencias informativas polacas detallaran que los trabajos arqueológicos de Butiáguin en los restos de la antigua colonia griega de Mimercio culminaron con la extracción de valiosas piezas de las profundidades del yacimiento. Entre los objetos rescatados y reclamados por las autoridades ucranianas destaca un tesoro compuesto por 30 monedas de oro que datan de la época del reinado de Alejandro Magno, un hallazgo de enorme valor cultural que expone la complejidad de la titularidad de los bienes históricos en zonas en disputa militar.










