La gobernadora Kathy Hochul anunció el despliegue de más de setenta buques de guerra y veleros históricos junto a doscientos aviones para conmemorar el doscientos cincuenta aniversario de la Independencia.
El puerto de Nueva York se prepara para convertirse en el epicentro de uno de los despliegues marítimos y aéreos más imponentes del siglo. La gobernadora del estado, Kathy Hochul, anunció oficialmente que la ciudad está lista para celebrar el 250 aniversario de la Independencia de los Estados Unidos con la recepción de flotas provenientes de 40 naciones, una imponente comitiva que ingresará de forma sincronizada a las aguas locales bajo la estricta custodia y coordinación de las fuerzas de seguridad estatales y federales. Las actividades conmemorativas, gestionadas junto a la organización civil Sail4th 250, se desarrollarán entre el 3 y el 8 de julio de este año.
La flota internacional estará compuesta por más de 40 veleros de gran porte y unos 30 buques de guerra, movilizando de forma conjunta a cerca de 20.000 marineros de diversas latitudes. La jornada central del 4 de julio verá a las naves desfilar en formación organizada por debajo del icónico puente Verrazzano-Narrows, manteniendo un intervalo estricto de seis minutos entre cada embarcación antes de enfilar hacia el puente George Washington con destino a sus respectivos muelles de amarre. El desfile náutico estará encabezado de forma simbólica por el velero Eagle, perteneciente a la Guardia Costera estadounidense.
La masiva celebración en los ríos Hudson y de este incluirá asimismo una colosal exhibición aérea de la que participarán alrededor de 200 aviones comerciales e históricos. El espectáculo en el cielo neoyorquino estará liderado por las acrobacias del escuadrón Blue Angels de la Marina de los Estados Unidos, quienes realizarán vuelos en formación cerrada sobre el río Hudson. Previo al paso de los veleros, las autoridades civiles y militares abordarán el destructor USS Farragut para pasar revista a los buques aliados anclados, un selecto itinerario que contará además con la histórica presencia del portaaviones USS Nimitz, en el marco de una Revista Naval Internacional que solo se ha concretado en seis ocasiones previas a lo largo de la historia de la nación norteamericana.
Dada la relevancia del acontecimiento y la inmensa cantidad de público estimada, el gobierno estatal anticipó una intensificación de las operaciones tácticas terrestres, patrullajes marítimos y sistemas de inhibición antidrones. Los organizadores del comité Sail4th 250 prevén que las actividades congregarán a una multitud estimada en seis millones de espectadores distribuidos a lo largo de 24 kilómetros de la línea costera, proyectando un impacto financiero total para la región de unos 2.850 millones de dólares, consolidando a la capital económica del país como el gran faro de los festejos patrios de la temporada.










