Hoy, jueves 27 de agosto de 2026, a partir de las 18:30 horas, se llevará a cabo la conferencia titulada «El Escudo de Maldonado», a cargo del M.Ed. Prof. Leandro Scasso Burghi. La actividad tendrá lugar en la Sala España del Museo Didáctico Artiguista, en el predio del Cuartel de Dragones de Maldonado (calle 25 de Mayo s/n, entre 18 de Julio y Dodera), con entrada libre y gratuita para todo público y estacionamiento habilitado para los visitantes.
La jornada, que oficiará como acto conmemorativo por los 223 años de la creación del emblema departamental, contará con la presencia del intendente de Maldonado, Miguel Abella. La propuesta está dirigida a estudiantes, historiadores, vecinos y público general interesado en redescubrir el patrimonio cultural local, y cuenta con el apoyo de la Dirección General de Cultura de la IDM, la Comisión de Amigos del Museo Didáctico Artiguista y el Ministerio de Defensa Nacional.
Un símbolo con certificación de origen Durante la disertación se analizará el origen y recorrido histórico del escudo de armas fernandino, concedido por Real Cédula de la Corona española el 29 de agosto de 1803. En dicha disposición, el Cabildo de San Fernando de Maldonado recibió la autorización formal para incluir los elementos propuestos en carta al Rey: un ancla y una ballena como símbolos representativos de la ciudad, en tiempos en que dependía administrativamente del Virreinato del Río de la Plata.
Asimismo, se repasará la evolución territorial e institucional de Maldonado: en 1816, bajo la iniciativa de José Artigas en la Provincia Oriental, figuraba como la «cabeza de los pueblos» de la región (integrada por San Carlos, Concepción de Minas, Rocha y Santa Teresa), y en 1827 pasó a conformar uno de los nueve departamentos fundacionales de la República Oriental del Uruguay. Posteriormente, tras las escisiones de Minas en 1837 y Rocha en 1881, quedaron delimitadas la superficie y fronteras actuales del departamento.
El blasón fernandino, herencia directa de principios del siglo XIX, pervivió a las dominaciones de ingleses, portugueses y brasileños, a las guerras de independencia, a los conflictos civiles internos y al olvido en archivos locales hasta su fortuito redescubrimiento y posterior plasmado en tela a fines de esa centuria, consolidándose hasta el presente como el símbolo oficial en uso de mayor antigüedad en todo el país.









