En una charla íntima entre los protagonistas de «Peaky Blinders: El hombre inmortal», Barry Keoghan despejó las dudas sobre el realismo de la escena del criadero. El actor admitió que la mezcla de utilería terminó contaminada con excremento real de los animales presentes en el set.
Para los seguidores de Peaky Blinders, el realismo siempre ha sido una marca registrada, pero Barry Keoghan llevó esa experiencia a un nivel impensado en su primer día de rodaje. La gran duda de muchos fans al ver la violenta pelea en el criadero es si el entorno era real o solo un truco de escenografía.

Chocolate vs. Realidad
Keoghan explicó que la producción intentó ser cuidadosa utilizando lo que llamaban la «mezcla agradable», una preparación de utilería con base de chocolate diseñada para simular el lodo del corral. Sin embargo, al filmar en un corral auténtico con cerdos presentes, la ficción y la realidad se mezclaron de la peor manera.
«Estaba comiendo pastel de excremento de cerdo con chocolate», confesó Keoghan, detallando que al ser su cara presionada contra el suelo, fue inevitable ingerir parte de la mezcla contaminada con el desecho real de los animales.
Cerdos de reparto
Cillian Murphy recordó que los cerdos en el set eran «valientes» y no tenían reparos en acercarse a los actores mientras estos rodaban por el suelo, atraídos por el olor del chocolate. «No les importaba lo que estaba pasando«, añadió Murphy sobre la caótica jornada que marcó el debut de Keoghan en la familia Shelby.











