El organismo internacional reconoció el valor universal excepcional de este ecosistema del mar Rojo, famoso por albergar arrecifes de coral únicos en el mundo por su alta resistencia al cambio climático y el aumento de las temperaturas.
Tokio — La Unesco declaró este sábado la reserva marina de Áqaba, situada en el extremo norte del mar Rojo en Jordania, como nuevo sitio del Patrimonio Mundial. La resolución fue adoptada durante la asamblea anual del comité celebrada en la ciudad surcoreana de Busán.
El organismo internacional destacó la sobresaliente biodiversidad marina del área protegida, así como la presencia de múltiples especies en peligro de extinción. Esta declaración convierte al recinto en el primer espacio de Jordania en ser inscrito bajo la categoría exclusiva de Patrimonio Mundial Natural.
Un santuario de corales termorresistentes y especies endémicas
Ubicada en el golfo de Áqaba, la reserva destaca globalmente por la singular capacidad de sus arrecifes para resistir el calentamiento de las aguas, un fenómeno posibilitado por la evolución de genotipos resistentes al calor y patrones de corrientes marinas y vientos que mitigan el impacto del cambio climático.
El valor ecológico del enclave incluye:
- Corales duros: Alberga cerca del 61 % de todas las especies de coral duro endémicas del mar Rojo.
- Peces y moluscos: Acoge unas 500 especies de peces (más de 80 de ellas endémicas de la zona) y alrededor de un millar de variedades de moluscos.
- Cientos de especies de coral: Un mosaico submarino de elevada riqueza científica.
Compromiso de conservación e historia
Establecido originalmente como parque marino en 1977, el recinto fue reclasificado formalmente como reserva marina e integrado en la red nacional de áreas protegidas de Jordania en 2020, con el fin de reforzar su protección frente a la contaminación, el impacto del turismo masivo y las prácticas de pesca insostenibles.
Tras el anuncio oficial en Busán, la representación del Reino Hachemita de Jordania celebró el reconocimiento:
«Esta inscripción es un hito histórico para nosotros. Es la primera propiedad de Jordania inscrita bajo la categoría de Patrimonio Mundial Natural y refleja el destacado valor universal de uno de los notables ecosistemas de arrecifes de coral. Mantenemos un firme compromiso con su conservación, reconociendo que la protección de los ecosistemas marinos compartidos depende de una colaboración que trasciende fronteras».
Avant-Première / EFE












