Una pantalla IMAX en celuloide de 70 milímetros con la altura de un edificio de seis pisos se ha transformado en un templo de peregrinación internacional para disfrutar de la última producción de Christopher Nolan.
Bruselas — Más de 500 metros cuadrados de superficie y una resolución analógica equivalente a 18K han convertido a la sala del cine Kinepolis de Bruselas, ubicada a los pies del célebre Atomium, en un polo de atracción para amantes del séptimo arte. El público viaja desde distintos rincones del globo con el objetivo de presenciar ‘La Odisea’, la nueva superproducción del cineasta estadounidense Christopher Nolan, en su formato original concebido en celuloide de 70 mm IMAX.
Esta tecnología analógica, caracterizada por un fotograma de escala monumental, ofrece niveles de nitidez, color y profundidad inalcanzables en los formatos digitales convencionales. Nolan ha abanderado el uso de estas gigantescas bobinas —a la manera de sus producciones anteriores como ‘Interstellar’ u ‘Oppenheimer’— para revalorizar la experiencia inmersiva en la gran pantalla.
Un formato exclusivo en solo 41 salas del mundo
La oportunidad de ver la obra en este soporte físico está reservada a un número reducido de recintos a nivel global: de las 41 salas habilitadas en todo el mundo, 25 se ubican en Estados Unidos, 9 en Canadá, 3 en el Reino Unido y una única sala en Australia, República Checa, Francia y Bélgica, respectivamente.
El cine de la capital belga, con capacidad para 400 espectadores por pase, ofrece cuatro sesiones diarias completamente agotadas hasta finales de agosto, con localidades a un costo de 30 euros.
[ MAPA DE SALAS IMAX 70 MM NO EN EE.UU. ]
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│ Canadá: 9 salas │
│ Reino Unido: 3 salas │
│ Australia: 1 sala │
│ República Checa: 1 sala │
│ Francia: 1 sala │
│ Bélgica: 1 sala (Kinepolis Bruselas) │
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Fiebre internacional y fenómeno en taquilla
El flujo constante de espectadores incluye a residentes locales y a visitantes procedentes de países como Alemania, Dinamarca, Rumanía, Italia, Francia, Guatemala o los Emiratos Árabes Unidos. Cada proyección implica el despliegue de una bobina de celulosa de 640 kilómetros de longitud —equivalente a la distancia por carretera entre Bruselas y Berlín— que debe ser manipulada manualmente por dos operadores tras cada pase.
Stijn Vanspauwen, responsable de marketing del complejo cinematográfico, destacó la magnitud del fenómeno en un contexto dominado por la transmisión digital:
«En una casa normal tienes un televisor de 2K, quizá de 4K, y aquí es de 18K… En más de 25 años de profesión no he visto algo igual. Para ver esta película, la gente recorre largas distancias y en las salas se pueden escuchar todo tipo de idiomas», afirmó Vanspauwen.
Debido al impacto —evidenciado por más de 70.000 entradas vendidas a la fecha y un post promocional sin pauta publicitaria que superó el millón de reproducciones—, la exhibición de ‘La Odisea’ en el recinto bruselense se extenderá un mes más de lo programado, manteniéndose en cartelera hasta finales de septiembre.
Avant-Première / EFE







