La plataforma de streaming desembolsó 70 millones de dólares para asegurarse la exclusividad de ‘Supermax’, el próximo thriller de acción del actor. La decisión marca un cambio de estrategia en Hollywood tras el éxito de Smith en la pantalla grande.
Will Smith vuelve a demostrar que su nombre sigue siendo sinónimo de negocios rentables en Hollywood. Tras haber recuperado el favor del público con la reciente entrega de Bad Boys, el actor se convirtió en el eje de una millonaria disputa que terminó ganando Amazon MGM Studios, tras pagar 70 millones de dólares a Miramax por los derechos de su nueva película.
Se trata de ‘Supermax’, un thriller de acción que lo aleja de las franquicias conocidas para ponerlo en la piel de un agente del FBI. Sin embargo, lo que más llamó la atención de la industria no es solo el presupuesto, sino la decisión de que la película no pase por las salas de cine, estrenándose directamente de forma global en streaming.
¿Por qué renunciar a la taquilla?
Aunque Will Smith viene de un éxito rotundo en cines, la apuesta de Amazon responde a la necesidad de fortalecer su catálogo exclusivo para competir con gigantes como Netflix. Según reportó Deadline, la compra de ‘Supermax’ representa el mayor presupuesto en la carrera de su director, David Gordon Green (conocido por la última saga de Halloween), y asegura que la película sea un evento masivo dentro de la plataforma sin los riesgos de distribución que implica la pantalla grande.
La trama de la película ha sido descrita como «trepidante» y sigue a dos agentes del FBI que deben investigar un oscuro asesinato ocurrido dentro de la prisión más custodiada del mundo. Con el rodaje previsto para mediados de agosto, el proyecto es visto como la consolidación de Smith en una nueva etapa de su carrera, donde alterna grandes producciones para streaming con su faceta de productor en éxitos como Cobra Kai.
Mientras el reparto se encuentra en pleno proceso de selección, la expectativa por ver a Smith en este registro más serio y oscuro ya genera repercusión entre los fanáticos de la acción.
Avant-Première / EFE









