A días de haber sido declarado culpable por el asesinato de 1996, Duane Davis habló desde la cárcel con The Hollywood Reporter: aseguró que armó un libreto falso para no ir preso, negó haber estado en Las Vegas y le pidió ayuda económica a Sean Combs.
A menos de una semana del histórico veredicto en Las Vegas que le puso fin a casi tres décadas de impunidad, Duane «Keffe D» Davis rompió el silencio desde el Centro de Detención del Condado de Clark. Lejos de mostrarse quebrado o resignado de cara a la audiencia del próximo 13 de octubre —donde el tribunal dará a conocer su sentencia, con una pena prevista de prisión perpetua—, el exmiembro de los South Side Compton Crips insistió en su total inocencia y disparó contra el sistema judicial, la policía y viejos conocidos de la industria musical.
«No estoy preocupado, voy a salir bajo apelación. La presentamos antes de que arrancara el juicio porque violaron mis derechos civiles«, aseguró Davis en una entrevista exclusiva concedida al periodista Ben Westhoff para la revista especializada The Hollywood Reporter.
Frente a las confesiones explícitas que durante años realizó en documentales de televisión, canales de YouTube como VladTV y en su propia autobiografía, Compton Street Legend —piezas determinantes que la fiscalía utilizó como prueba para condenarlo—, Davis ofreció una versión completamente distinta: sostuvo que jamás estuvo en Las Vegas la noche del tiroteo y que sus relatos fueron un invento deliberado para eludir condenas federales por narcotráfico y ganar dinero en los medios.
«La policía quería atrapar a Puff Daddy y a Zip. Iban a procesar a mi familia, a quitarme a mis hijos y meter a 48 personas tras las rejas. Mi abogado de ese entonces me armó un guion con la policía para zafar. Me aprendí el libreto, les dije lo que querían escuchar y funcionó: me quedé en la calle 18 años y salvé a todos«, afirmó el recluso de 63 años, quien además aseguró que jamás leyó su autobiografía y que el redactor «agregó adjetivos e inventó historias«.
Durante el reportaje con The Hollywood Reporter, Davis buscó despegarse rotundamente del ataque que terminó con la vida de Shakur a los 25 años: «Mintieron sobre mí de una manera asquerosa. Soy un buen tipo, una buena persona. No soy ningún puto asesino«. En esa línea, desmintió haber recibido un encargo millonario por la cabeza del rapero y le envió un mensaje directo a Sean «Diddy» Combs: «Puff nunca ofreció un millón de dólares para matarlos, eso lo inventaron los federales. Lo que sí le digo ahora es que me dé una mano acá adentro. Que cuide de mis hijos y de mi familia».
Davis también apuntó contra Marion «Suge» Knight, exdirector de Death Row Records que conducía el vehículo donde fue baleado Shakur: «Él debería decir la verdad; Suge sabe perfectamente que yo no estaba en ese auto esa noche«.
Consultado sobre por qué no subió al estrado a declarar durante el debate oral, argumentó que su defensa se lo prohibió para no comprometer futuras instancias de apelación. Asimismo, desestimó el álbum de recortes de prensa sobre Tupac que el fiscal exhibió ante el jurado, asegurando que pertenecía a sus hijas: «Las Vegas rompió todas las reglas conmigo. Tienen a un hombre inocente sentado en una celda«, concluyó Davis, confiado en que los tribunales federales revertirán el fallo emitido el pasado 31 de agosto.
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