Tras la anulación del diseño ganador original por una fuerte polémica en redes sociales, el Ministerio de Infraestructura presenta tres nuevas propuestas de estudios internacionales y permitirá que la ciudadanía aporte el 15 % de la calificación final.
El diseño del nuevo y ambicioso Museo Nacional (MuNa) de Ecuador entra en su recta definitiva, esta vez con la participación directa de la ciudadanía. El Gobierno ecuatoriano abrió este viernes a votación popular los tres proyectos finalistas seleccionados por un jurado técnico. La medida llega semanas después de que las autoridades decidieran rechazar de forma oficial la propuesta ganadora original —desarrollada por un consorcio español-ecuatoriano— a raíz de una oleada de críticas en las redes sociales que provocó la renuncia de altos funcionarios del sector cultural.
La nueva terna de finalistas surge de una reevaluación técnica de diez proyectos finalistas a cargo de un jurado especializado que analizó criterios de calidad arquitectónica, funcionalidad, sostenibilidad, integración urbana y propuesta museográfica. El ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, detalló que la calificación de los expertos mantendrá un peso del 85 % en el puntaje total, mientras que el voto de la ciudadanía representará el 15 % restante. Los diseños estarán expuestos en una plataforma web hasta el sábado para recibir votos y sugerencias.
Los tres proyectos que compiten por el diseño del MuNa
Las propuestas finalistas plantean enfoques innovadores para integrar el futuro museo con el entorno urbano de Quito:
- ‘Estratos vivos’ (Consorcio SANAA+A0-CPA-JHS / Japón): Este proyecto, que había ocupado el tercer lugar en la primera selección del concurso, concibe el MuNa como un conjunto de capas horizontales superpuestas que emulan la estratificación del tiempo y la historia. Utiliza el círculo como recurso espacial principal en plazas, patios y recorridos inspirados en los espacios ancestrales de reunión y ritual, extendiendo el paisaje del Parque La Carolina hacia el interior del edificio mediante jardines y terrazas abiertas.
- ‘Topografías de memoria’ (B720-ARQUITECTURA Y LERA): Transforma el edificio en un paisaje arquitectónico donde la historia del país se descubre de manera dinámica. La propuesta organiza el espacio en capas que dejan a la vista los procesos internos de conservación, investigación y exposición. Su diseño apuesta fuertemente por la integración de espacios públicos, el uso de la tecnología y una experiencia museográfica interactiva.
- ‘Paisaje urbano transitable’ (Estudio Mario Cucinella): Enfocado en una arquitectura de libre tránsito, este diseño integra una red de senderos, terrazas y jardines transitables directamente desde la vía pública. El proyecto busca fusionar por completo la experiencia cultural con el entorno natural, creando un conector verde continuo entre la ciudad y el Parque La Carolina.
El peso de las redes y un patrimonio de 12.000 años
Este nuevo proceso electoral y técnico se activó luego de que el Ejecutivo decidiera dar marcha atrás con la propuesta ‘Ecos del sol’, diseñada por el estudio madrileño y quiteño Campo Baeza + MAODA. Aunque esta idea había sido seleccionada originalmente entre 17 anteproyectos por un jurado internacional de prestigio, su estética lineal fue duramente fustigada por los usuarios en las redes sociales. La controversia escaló a tal nivel que provocó las renuncias de la viceministra de Cultura, Romina Muñoz, y del director del museo, Carlos Montalvo.
Superada la crisis administrativa, el proyecto del nuevo MuNa sigue en pie como una de las obras de infraestructura cultural más relevantes de la región andina. El edificio se levantará en el centro norte de la capital ecuatoriana con una inversión estimada de 100 millones de dólares. El espacio tendrá la colosal tarea de albergar, investigar y proteger más de 1,2 millones de bienes culturales y patrimoniales que relatan 12.000 años de historia, consolidándose como la colección histórica más importante de la nación.
Avant-Première / EFE









