La historia del Escudo de Maldonado, su origen colonial, los cambios que experimentó y el valor que mantiene como símbolo de identidad departamental fueron el eje de la conferencia brindada por el profesor Leandro Scasso Burghi en el Cuartel de Dragones, que contó con la presencia del intendente de Maldonado, Miguel Abella y su señora esposa, Marita Sánchez, entre otras autoridades departamentales y nacionales. El escudo fue autorizado por el rey Carlos IV el 29 de agosto de 1803 y es considerado el símbolo oficial en uso más antiguo de Uruguay.
En el marco de los 223 años de la creación del Escudo de Maldonado, el Museo Didáctico Artiguista, en el histórico Cuartel de Dragones, fue escenario de una conferencia dedicada a conocer la historia detrás de uno de los símbolos más representativos del departamento.
La exposición estuvo a cargo del M.Ed. profesor Leandro Scasso Burghi, quien repasó el proceso histórico que llevó a Maldonado a contar con un escudo propio y explicó el significado de los principales elementos que lo componen.
La actividad permitió comprender que detrás de la conocida imagen de la ballena y el ancla existe una historia que se remonta a los últimos años del período colonial y que está directamente vinculada con la importancia estratégica que tenía Maldonado por su ubicación geográfica, su puerto y sus actividades marítimas.
De un lobo marino y una pluma a la ballena y el ancla
Uno de los aspectos destacados de la charla fue el proceso de creación del escudo.
En 1798, el Cabildo de Maldonado decidió solicitar a la Corona española la autorización para contar con un símbolo propio. La primera propuesta contemplaba la presencia de un lobo marino y una pluma como elementos representativos de la ciudad.
Sin embargo, algunos años después se presentó una nueva solicitud. El diseño fue modificado: el lobo marino dejó su lugar a una ballena, mientras que la pluma fue sustituida por un ancla.
La modificación no fue casual. Los nuevos elementos estaban relacionados con las características de Maldonado y, particularmente, con la importancia de su puerto y las actividades marítimas desarrolladas en la zona.
Finalmente, el 29 de agosto de 1803, el rey Carlos IV de España firmó la Real Cédula mediante la cual autorizó al Cabildo de San Fernando de Maldonado a incorporar la ballena y el ancla a sus armas.
Ese documento constituye, de acuerdo con la investigación de Scasso, el verdadero “certificado de nacimiento” del escudo de Maldonado.
Un símbolo vinculado al puerto y al mar
La charla también permitió detenerse en el significado de los elementos que aparecen en el escudo.
La ballena remite a la actividad marítima y a la presencia de la industria ballenera en la zona, mientras que el ancla representa la condición portuaria de Maldonado y la importancia estratégica de sus aguas.
El conjunto refleja la relación que la ciudad mantenía con el mar y con las actividades comerciales, defensivas y productivas que se desarrollaban en torno al puerto.
Según explicó Scasso, aquellos elementos no fueron escogidos al azar: representan las condiciones que hacían de Maldonado un punto de especial importancia dentro del territorio colonial.
Un documento que sobrevivió a la historia
Uno de los aspectos más interesantes de la investigación es la propia historia del documento que dio origen al escudo.
La Real Cédula de 1803 atravesó diferentes circunstancias históricas y permaneció durante décadas fuera del conocimiento público. La documentación vinculada al Cabildo sufrió además las consecuencias de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, cuando numerosos documentos y archivos fueron destruidos o utilizados para otros fines.
El documento fue posteriormente encontrado y, ya en el siglo XIX, volvió a cobrar protagonismo la representación del escudo.
En 1894, el exjefe político de Maldonado y diputado nacional Elías Devincenzi encargó la confección de un escudo basado en la documentación histórica, destinado a la sala de sesiones de la Junta Económico Administrativa.
De esta manera, aquel emblema que había nacido durante el período colonial comenzó a consolidarse como símbolo de la Maldonado republicana y, posteriormente, como representación de todo el departamento.
El escudo más antiguo en uso oficial en Uruguay
Uno de los conceptos centrales de la conferencia fue precisamente la singularidad histórica del emblema. El Escudo de Maldonado es considerado el símbolo oficial en uso más antiguo del país, ya que sus raíces documentadas se remontan a la Real Cédula del 29 de agosto de 1803 y sus elementos esenciales continúan formando parte de la identidad institucional del departamento.
Con el paso del tiempo, dejó de ser solamente el escudo de la ciudad de Maldonado para convertirse en el emblema representativo del departamento.
Está presente en documentos oficiales, edificios públicos y distintas expresiones institucionales, manteniendo vigente una simbología que nació hace más de dos siglos.
Mucho más que un escudo
La exposición de Scasso planteó, en definitiva, una mirada sobre el escudo como parte del patrimonio y de la memoria colectiva de Maldonado.
Más allá de la heráldica, la ballena, el ancla, el mar y las fortificaciones evocan una época en la que Maldonado ocupaba una posición estratégica dentro del territorio colonial y reflejan la relación histórica de sus habitantes con el océano y el puerto.
“Es una insignia patrimonial que nos representa y une a todos”, señaló Scasso, destacando que se trata de un símbolo que permite vincular el pasado con el presente y fortalecer la identidad departamental.
La conferencia, realizada el 27 de agosto en la Sala España del Museo Didáctico Artiguista, permitió así recuperar una parte de la historia de Maldonado que muchas veces queda escondida detrás de una imagen que todos reconocen, pero cuyo origen y significado no siempre se conocen.
Este 29 de agosto, el Escudo de Maldonado cumple 223 años. Más de dos siglos después de aquella Real Cédula firmada por Carlos IV, la ballena y el ancla continúan representando a un departamento que encuentra en su patrimonio histórico una parte fundamental de su identidad.
Joaquín Garlo recuperó importante documento en la Biblioteca Nacional
El diputado Joaquín Garlo relató una particular historia vinculada a uno de los símbolos más importantes del departamento: el escudo de Maldonado. Contó que, tras una extensa búsqueda junto a funcionarias de la Biblioteca Nacional, logró encontrar la Real Cédula de Carlos IV que disponía su creación, un documento de más de 200 años cuya ubicación se había perdido. “Dije: hasta que no aparezca no me voy”, recordó.
El diputado por Maldonado Joaquín Garlo (Frente Amplio) protagonizó una historia poco conocida vinculada directamente con la identidad del departamento: la recuperación de un documento histórico fundamental para conocer el origen del escudo de Maldonado.
En diálogo con semanario La Prensa, Garlo recordó cómo surgió la búsqueda a partir de su amistad con Leandro Scasso, con quien comparte, según expresó, “el amor por la historia de Maldonado y el amor por Maldonado”.
“Hace muchos años atrás me dice: ‘Estamos buscando un documento que Maruja Díaz de Guerra referencia en un libro respecto a la creación del escudo de Maldonado, la Real Cédula de Carlos IV que dispone la creación del escudo, que aparentemente está en la Biblioteca Nacional pero no aparece’”, relató el legislador.
Ante esa situación, Garlo decidió intentar encontrarlo personalmente. “Un día en Montevideo me instalé en la Biblioteca Nacional y dije: ‘Hasta que no aparezca no me voy’. Y apareció”, recordó.
Una tarde entre carpetas y documentos de más de 200 años
El diputado explicó que la búsqueda demandó una tarde completa y que contó con la colaboración de funcionarias de la Biblioteca Nacional. “Nos pusimos a buscar en carpetas, carpetines, guantes mediante para proteger documentos que tienen más de 200 años de historia”, señaló.
Finalmente, lograron dar con la documentación, que posteriormente fue digitalizada. “Leandro lo rescató, lo publicó en la Revista Histórica de Maldonado y es parte de la identidad de los maldonadenses”, destacó Garlo.
El hallazgo tuvo además una particularidad: el documento apareció en un lugar donde, en principio, no debía encontrarse. “En un momento dijimos: ‘Bueno, no aparece, no está’, y allá en una carpeta que no debía estar… cosas maravillosas que suelen suceder”, recordó.
“Fue muy emocionante”
Garlo afirmó que el momento del hallazgo estuvo cargado de emoción, no solamente por el valor histórico del documento, sino también por la historia que había detrás de su conservación.
Explicó que Elías Devincenzi, uno de los primeros diputados de Maldonado en el siglo XIX, había rescatado el documento y posteriormente lo había donado a la Biblioteca Nacional.
“Fue muy emocionante, porque además uno de los primeros diputados de Maldonado del siglo XIX, Elías Devicenzi, fue quien lo rescató y lo donó a la Biblioteca Nacional, y 130, 140 años después lo pudimos ubicar de nuevo porque no había registro, no sabíamos dónde estaba guardado”, expresó.
Tras ser localizado, el documento pudo ser digitalizado y difundido nuevamente como parte del patrimonio histórico del departamento.
El escudo que Garlo lleva siempre en su saco
La anécdota tiene además un componente personal para el legislador. Garlo reveló que el pequeño escudo de Maldonado que habitualmente lleva en la solapa de su saco fue un regalo de Leandro Scasso.
“Es un escudo que yo conservo y que lo llevo siempre en la solapa de mi saco porque es el recuerdo permanente que represento al departamento de Maldonado, a la gente de Maldonado, y que Maldonado es mi lugar en el mundo”, afirmó.
Para Garlo, aquel hallazgo trascendió la simple recuperación de un documento y pasó a formar parte de una historia vinculada con la conservación de la memoria y la identidad departamental.















