El legendario creador de ‘Superagente 86’ y ‘Los productores’ celebra un siglo fiel a su filosofía de usar la risa como protesta, mientras prepara el estreno de la secuela de Spaceballs.
El firmamento de Hollywood rinde tributo a un siglo entero de genialidad absoluta. Mel Brooks, uno de los comediantes, directores y guionistas más influyentes e iconoclastas del siglo XX, celebra este domingo sus 100 años de vida manteniéndose fiel a la inquebrantable premisa intelectual que guio toda su galardonada trayectoria profesional: la profunda convicción de que la risa constituye un auténtico grito de protesta contra la muerte y el olvido.
Nacido en el barrio neoyorquino de Brooklyn bajo el nombre de Melvin James Kaminsky en el seno de una humilde familia judía, el realizador sobrevivió a las durezas de la Segunda Guerra Mundial en el frente europeo antes de adoptar el apellido de su madre para iniciar su carrera artística en los escenarios de Catskill. Tras dar sus primeros pasos como guionista de televisión, alcanzó la fama global al co-crear junto a Buck Henry la mítica serie ‘Get Smart’ (Superagente 86), una desopilante parodia del espionaje internacional de la Guerra Fría protagonizada por el torpe agente Maxwell Smart y la Agente 99 en su lucha contra la organización delictiva KAOS.
Su salto a la dirección cinematográfica con la sátira nazi ‘The Producers’ en 1967 le valió su primer premio Óscar al mejor guion original, una obra que décadas más tarde adaptaría en Broadway transformándola en el musical más galardonado de la historia del teatro al cosechar doce premios Tony. A partir de allí, su pluma redefinió las reglas de la parodia en el cine comercial mediante clásicos memorables como ‘Blazing Saddles’, ‘Young Frankenstein’, ‘Robin Hood: Men in Tights’ y la recordada sátira de la saga de ciencia ficción de George Lucas, ‘Spaceballs’, una producción de culto que actualmente se encuentra preparando el estreno de su esperada secuela titulada ‘Spaceballs, the new one’ de cara al calendario cinematográfico del próximo año 2027.
Brooks se consolida en la historia del espectáculo norteamericano como una de las escasísimas personalidades en alcanzar el codiciado estatus EGOT al haber obtenido los cuatro galardones más importantes de la industria: el Emmy, el Grammy, el Óscar y el Tony. Más allá de su faceta humorística, el creador utilizó su productora independiente Brooksfilms para apadrinar proyectos dramáticos de enorme trascendencia artística, destacando su apoyo decisivo para financiar el largometraje ‘The Elephant Man’ del director David Lynch, una apuesta que validó su polifacético rol como descubridor de talentos en una trayectoria centenaria que el propio Brooks resume con su característico y lúcido humor al asegurar que el único secreto para tener una vida larga consiste, simplemente, en no morir.










