El hallazgo paleontológico se produjo en la provincia de Río Negro gracias al aviso de un productor rural, desenterrando trece ejemplares de árboles fósiles del período Eoceno que ya son estudiados en Bariloche.
La Patagonia volvió a posicionarse como uno de los reservorios paleontológicos más importantes del planeta. El Gobierno de la provincia sureña de Río Negro confirmó el descubrimiento de tres nuevos sitios con restos de bosques petrificados cuya antigüedad se estima en alrededor de 50 millones de años. El hallazgo se produjo de forma fortuita cuando el propietario de un establecimiento rural cercano a la localidad de Pilcaniyeu detectó formaciones extrañas en su terreno, reportando de inmediato la posible presencia de restos fósiles a las autoridades patrimoniales de la región.
Tras recibir el aviso, la Dirección de Patrimonio y Museos de Río Negro coordinó una inspección técnica en el lugar para verificar la relevancia científica y patrimonial del área. Durante las tareas de exploración, los especialistas lograron identificar trece ejemplares de árboles petrificados pertenecientes a especies de coníferas y angiospermas correspondientes al período Eoceno. El director provincial del área, Pablo Chafrat, destacó que este suceso representa una oportunidad invaluable para ampliar el conocimiento sobre la historia natural de la zona y pone en evidencia la enorme riqueza que conserva el subsuelo argentino.
Siguiendo los estrictos protocolos internacionales de conservación y traslado de material fósil, el equipo técnico recolectó diversas muestras para su análisis en laboratorio. Todo el material recuperado fue derivado al Museo Paleontológico de la ciudad de Bariloche, donde permanecerá bajo resguardo para su estudio minucioso por parte de científicos y especialistas. Los bosques petrificados patagónicos se originaron en eras donde los drásticos cambios ambientales y las intensas erupciones volcánicas sepultaron grandes áreas boscosas bajo densas capas de ceniza y sedimentos, iniciando un proceso milenario de mineralización que convirtió la madera en roca.
Con este nuevo mapa de hallazgos, Argentina robustece un patrimonio natural que ya cuenta con dos grandes áreas protegidas de características similares en el sur de su territorio. Una de ellas es el célebre Parque Nacional Bosques Petrificados de Jaramillo, ubicado en la provincia de Santa Cruz, y la otra es el Área Natural Protegida Bosque Petrificado Sarmiento, en la vecina provincia de Chubut, sumando ahora este nuevo punto de interés científico en las cercanías de la cordillera.










