Tras el millonario acuerdo judicial de Meta en Estados Unidos, crecen las legislaciones en Europa, Asia y Oceanía para elevar las restricciones y exigir verificación etaria obligatoria.
El debate en torno a los riesgos del entorno digital y la salud mental infantil cobra fuerza a escala internacional. El reciente acuerdo por el que Meta abonará hasta 16.680 millones de dólares en Estados Unidos para cerrar demandas por diseño adictivo en menores aceleró una oleada de proyectos legislativos destinados a elevar la edad mínima de acceso y exigir verificaciones más estrictas a las grandes plataformas tecnológicas.
La tendencia regulatoria, iniciada a nivel pionero por Australia a finales de 2024 con la prohibición para menores de 16 años bajo penas millonarias a las empresas, sumó rápidamente réplicas en Asia: tanto Indonesia como Malasia ya vetaron el ingreso de menores de 16 a servicios como TikTok, Instagram, YouTube, Roblox, X y Twitch, imponiendo sistemas obligatorios de control de identidad.
El mapa de restricciones en Europa y Occidente
En el continente europeo, los gobiernos avanzan en marcos normativos propios para frenar la exposición temprana:
- España: Impulsa la Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales para subir el límite de 14 a 16 años, tipificar como delito los deepfakes sexuales generados con IA y endurecer penas contra el grooming.
- Reino Unido: El Ejecutivo propuso vetar el acceso a menores de 16 años en las principales plataformas, a la espera del aval parlamentario.
- Francia: Tras la anulación constitucional de su proyecto inicial para menores de 15 años, el gobierno prepara una nueva redacción para 2027. Países como Finlandia, Eslovenia, Grecia y Dinamarca evalúan fijar ese mismo umbral.
- Portugal y Noruega: Proyectan situar la mayoría de edad digital en los 16 años (con permisos parentales intermedios en el caso luso), mientras Austria plantea la barrera en los 14 años.
- Estados Unidos y Nueva Zelanda: Mientras Wellington proyecta prohibir el uso a menores de 16, estados como Texas, Florida y Nueva York impulsan normativas locales para restringir accesos hasta los 18 años.
Avant Première / EFE








