La novelista italo-mexicana presenta una nueva edición de su libro ‘Los inválidos’ y reflexiona sobre el avance de la tecnología, la libertad creativa frente a las redes sociales y el interés de las nuevas generaciones por las historias profundas.
Ciudad de México — Frente al avance vertiginoso de la inteligencia artificial y la influencia de las plataformas digitales, la escritora italo-mexicana Claudia Marcucetti planteó que la humanidad debe rebelarse contra las imposiciones tecnológicas y ejercer su libertad sin condicionamientos.
«Debemos salirnos del algoritmo; mostrar rebeldía y pelear por ejercer sin la presión de las redes sociales, ni de los adelantos. Nosotros somos los que hemos organizado todo esto, no se debe olvidar eso. Yo siento que siempre vamos a estar adelante de la inteligencia artificial», afirmó la autora en entrevista con EFE.
Pese a defender la autonomía frente a la tecnología, Marcucetti marca distancia de las posturas apocalípticas de otros críticos de su generación. Por el contrario, valora las redes sociales como plataformas valiosas para difundir la literatura y el pensamiento.
«Los jóvenes están hambrientos de buena literatura y de entender el mundo. Lo hacen desde sus métodos, pero están buscando honduras. A las redes no podemos hacerles una guerra, al contrario, debemos aprender cómo elevar el discurso», destacó la escritora, reconociendo que el reto actual radica en transmitir ideas profundas en formatos que exigen captar la atención en pocos segundos.
Una reedición que cuestiona la libertad y el amor
Marcucetti se encuentra en México presentando una edición revisada de ‘Los inválidos’, una novela transgresora que escribió hace dos décadas y que mantiene su vigencia al abordar la historia de una mujer independiente y libre de prejuicios.
La trama sigue a Bárbara, una narradora que, tras sufrir una ruptura amorosa y la pérdida de su madre, se aísla en un departamento frente a la Plaza ‘Los inválidos’ en París para escribir una obra. Desde allí, el presunto crimen en su entorno desencadena un entramado donde convergen la violencia, la creación artística, el sexo y las relaciones interpersonales.
«A mí me gusta ver todas las opciones y perspectivas, y si te colocas de lejos, puedes ver mejor. Siempre tomo distancia para hablar de mis personajes, porque para mí es una constante cuestionar lo que hago y lo que hacen los demás», explicó sobre la mirada narrativa del libro, elogiado en su momento por el escritor Guillermo Arriaga.
Entusiasta defensora del libro electrónico y los audiolibros, la promotora cultural concluyó que, más allá del soporte técnico, la vigencia de la literatura radica en el valor de las ideas: «Al final, lo importante son las ideas de la obra; yo creo que una historia bien contada siempre va a interesar».
EFE











