El organismo internacional reconoció el valor universal de estas seis ciudades insulares, destacando su arquitectura de piedra de coral y una herencia cultural única que combina antiguas tradiciones islámicas y costumbres que siguen vivas en el archipiélago.
Tokio — La Unesco decidió este sábado incorporar las medinas de los históricos sultanatos de Comoras a su prestigiosa lista del Patrimonio Mundial. La resolución, adoptada durante la asamblea anual del comité celebrada en la ciudad surcoreana de Busán, destacó las excepcionales formas urbanas insulares del país africano y sus expresiones arquitectónicas, forjadas a partir de siglos de intercambios culturales ligados a la migración y el comercio.
El presidente de Comoras, Azali Assoumani, celebró el hito durante el encuentro retransmitido en directo, subrayando que el logro trasciende las fronteras de su nación:
«Esta inclusión es para todos los países del mundo».
Un legado arquitectónico y social vivo
El conjunto patrimonial distinguido por la Unesco está compuesto por seis ciudades históricas que se desarrollaron a partir de núcleos urbanos surgidos en el siglo XI. Entre los siglos XIV y XV, estos asentamientos evolucionaron hasta conformar poderosas ciudades-Estado, erigiéndose con el tiempo en los centros neurálgicos de los sultanatos establecidos en las islas del archipiélago.
Este patrimonio se caracteriza por conservar elementos físicos y sociales únicos:
Arquitectura distintiva: Edificaciones erigidas con piedra de coral, imponentes palacios históricos y antiguas mezquitas que dominan el paisaje urbano.
Estructura comunitaria: Un complejo sistema jerárquico de organización social que amalgama costumbres matrilineales, sistemas de grupos de edad y tradiciones islámicas patrilineales, las cuales continúan plenamente vigentes en la actualidad.
El respaldo del grupo africano
La delegación de Tanzania, encargada de tomar la palabra en representación del grupo africano durante la asamblea, enfatizó que la preservación de este enclave va más allá de su belleza arquitectónica. Según el representante tanzano, las edificaciones y tradiciones «continúan contando la extraordinaria historia de siglos de intercambio» a través del océano Índico.
«Vi un patrimonio que no está congelado en la historia, sino vivo en la vida cotidiana, las costumbres y las aspiraciones del pueblo comorense. Salvaguardar el patrimonio no es simplemente una responsabilidad cultural, sino un acto de liderazgo nacional, un compromiso con las generaciones futuras y una inversión en identidad y desarrollo sostenible», concluyó la delegación.