El organismo internacional reconoció durante su asamblea anual el valor universal excepcional de este santuario natural de más de 162.000 hectáreas, situado entre los estados de Georgia y Florida.
Tokio — La Unesco aprobó este sábado la inclusión del Refugio Nacional de Vida Silvestre de Okefenokee en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad. La decisión se tomó en el marco de la asamblea anual del comité, celebrada en la ciudad surcoreana de Busán.
El organismo de las Naciones Unidas subrayó que la zona protegida alberga un extenso mosaico de pantanos y bosques de elevada biodiversidad, al tiempo que posee un profundo significado histórico, cultural y espiritual para las comunidades indígenas de la región.
Un tesoro natural e intacto de la prehistoria
Con una extensión superior a las 162.000 hectáreas (más de 400.000 acres), el humedal de Okefenokee está considerado uno de los mayores ecosistemas naturales de agua dulce del planeta, manteniendo prácticamente inalteradas muchas de sus características desde la era prehistórica.
Entre sus principales valores ecológicos destacan:
- Depósitos de turba: Reservas acumuladas de forma continua a lo largo de más de 5.000 años.
- Diversidad vegetal: Presencia de al menos 21 tipos diferenciados de vegetación.
- Riqueza de fauna: Un hábitat que alberga a miles de especies de animales, entre ellas más de un millar de variedades de polillas.
El compromiso de conservación de Estados Unidos
Tras la ratificación del nombramiento, la delegación de Estados Unidos resaltó la trascendencia de la figura del Patrimonio Mundial como una herramienta de protección colectiva y de responsabilidad compartida:
«Okefenokee es un lugar donde la naturaleza aún reina. A lo largo de más de 400.000 acres, el agua, el fuego, la turba y el tiempo continúan dando forma a un humedal intacto, recordándonos que la conservación se trata de proteger los sistemas naturales que sustentan la vida misma», expresó la representación estadounidense.
Asimismo, la delegación afirmó que asume esta distinción «no como una meta final, sino como un compromiso para mantener Okefenokee salvaje, resiliente y próspero para las generaciones venideras».
Avant-Première / EFE











