El docente jubilado Manuel Marín Navarro completó una colosal obra manuscrita de 20 kilos y más de dos millones de caracteres, la cual planea donar al ayuntamiento de Vélez-Málaga bajo estrictas condiciones.
La constancia y la pasión por la literatura clásica pueden rozar límites insospechados. El profesor jubilado de Dibujo, Manuel Marín Navarro, ha completado una proeza artística y literaria tras dedicar exactamente seis años, siete meses y 23 días a copiar a mano, con una caligrafía gótica adaptada, la inmortal obra de Miguel de Cervantes. Bajo el título de ‘El Quixote Axárquico’, el manuscrito final consta de 2,1 millones de caracteres distribuidos en 1.305 grandes páginas.
El proyecto, que Marín Navarro define como una «locura» comparable a la del propio hidalgo de La Mancha, requirió una estricta disciplina de entre siete y ocho horas diarias de escritura con tinta china.
«Pongo música del XVII, me meto dentro del personaje, leo primero el capítulo, me hago la idea y después empiezo a escribir. He disfrutado una barbaridad», sintetiza el calígrafo sobre el místico ritual que siguió minuciosamente durante todo este tiempo.
Una obra colosal y de valor incalculable
La realización de este volumen no solo destaca por el pulso de su autor, sino por un despliegue de artesanía y colaboración local único en su tipo:
- Plumas a medida: El manuscrito, con un peso aproximado de 20 kilos, fue elaborado utilizando una decena de plumas diseñadas y construidas por el propio Marín Navarro.
- Ilustración colectiva: El volumen incorpora dibujos y obras de medio centenar de artistas de la comarca de la Axarquía, en la provincia de Málaga.
- Superación personal: El texto abarca un total de 344.000 palabras redactadas sin interrupción, incluso cuando el autor llegó a enfermar de coronavirus durante el proceso de creación.
Marín Navarro calcula que, si se valorara económicamente el tiempo de dedicación a razón de una jornada laboral de ocho horas diarias durante más de seis años, el valor de este libro único rondaría fácilmente el millón de euros.
Donación y el reto de su encuadernación
El calígrafo, que atesora una biblioteca personal de 4.000 volúmenes —de los cuales 300 son ediciones distintas del ‘Quijote’—, tiene la firme intención de legar este trabajo a la ciudad de Vélez-Málaga. Se trata de un lugar íntimamente ligado al autor de la obra, dado que Miguel de Cervantes residió allí al menos en dos ocasiones ejerciendo como recaudador de impuestos para el rey Felipe II.
Sin embargo, la donación tiene condiciones muy claras: el consistorio local no podrá vender la obra ni realizar reproducciones de la misma. El plan de Marín Navarro consiste en encargar un facsímil para conservar en su ámbito personal y entregar la colosal pieza original al municipio una vez que logre encuadernarla. Esto último representa todo un desafío técnico debido a sus inusuales dimensiones, requiriendo el uso de una piel de vaca completa para la confección de las tapas.
Avant-Première / EFE









