El Sistema Integral de Protección a la Infancia y la Adolescencia contra la Violencia (SIPIAV) presentó su Informe de Gestión 2025, donde revela que la naturalización del maltrato es uno de los mayores obstáculos para la protección infantil. Con más de 2.500 nuevos casos registrados en el último año, el sistema advierte que la mayoría de las situaciones se detectan cuando ya son crónicas o recurrentes.
El SIPIAV presentó sus cifras correspondientes al año 2025, exponiendo una realidad compleja sobre el maltrato en Uruguay. Uno de los datos más alarmantes del documento es que solo 20 de cada 100 niños, niñas y adolescentes asistidos logran visualizar la violencia que sufren. Esto implica que el 80% no se reconoce como víctima, principalmente porque el maltrato ha sido incorporado como parte de su vida cotidiana y pautas de crianza.
El entorno familiar bajo la lupa
La detección temprana sigue siendo el gran desafío del Estado, ya que el 70% de las situaciones son episodios recurrentes y el 57% ya se encuentran en una fase crónica al momento de la intervención. Esta demora se vincula directamente con el entorno donde ocurre el daño, ya que los agresores son, casi en su totalidad, personas del círculo íntimo:
- Madre: 34%.
- Padre: 29%.
- Otros familiares: 9%.
- Pareja de la madre: 8%.
- Personas no familiares: 5%.
- Pareja del menor: 1%.
- Sin datos registrados: 13%.
El informe también subraya una marcada dimensión de género en las estadísticas:
- Población afectada: El 55% de las víctimas son niñas y adolescentes mujeres.
- Violencia sexual: El 76% de los casos de abuso o explotación sexual corresponden al sexo femenino.
- Adolescencia: El 51% de las violencias sexuales se concentran específicamente en la franja de 13 a 17 años.
Nuevas estrategias y avances
Ante este escenario, las autoridades destacaron la implementación de la «Ruta de abordaje» para hijos de víctimas de femicidio, que atendió 11 casos en 2025. Asimismo, se resaltó como un logro la reducción de la fecundidad adolescente en el país, que cayó de un 51,2 por mil en 2016 a un 18,3 por mil en el último año.
Finalmente, el SIPIAV reafirmó la necesidad de avanzar hacia el modelo Barnahus, una iniciativa que busca evitar la revictimización mediante una entrevista única especializada en un entorno protegido, garantizando que el niño no sea «una foja más de un expediente«.

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