Mientras la sentencia judicial que otorgó la adopción a la ciudadana italiana Nicole Minetti sostiene que el niño pasó tres años «sin que surgiera una familia» interesada en su adopción, una familia de Pan de Azúcar aseguró a Telenoche haber iniciado los trámites, superado las evaluaciones y convivido con el menor.
El escándalo político y judicial en Italia por el indulto concedido a Nicole Minetti suma un nuevo y complejo capítulo en Uruguay. Las autoridades italianas solicitarán información oficial sobre el proceso de adopción tramitado ante el INAU, luego de que surgieran elementos que contrastan con el presunto estado de «desamparo» del menor, argumento central para el beneficio legal otorgado en Europa.
El caso refiere a un niño nacido en diciembre de 2017, quien ingresó al amparo del Estado debido a que su padre se encontraba privado de libertad y su madre en situación de calle y consumo problemático.
Según los documentos oficiales a los que accedió Telenoche, Minetti y su pareja, Giuseppe Cipriani, iniciaron el trámite en marzo de 2020. En diciembre de ese mismo año, mediante un recurso de amparo, la Justicia les otorgó la tenencia temporal. Finalmente, en abril de 2021 el INAU los seleccionó como adoptantes y la sentencia definitiva se dictó en febrero de 2023.
El fallo, citado por el informativo, argumenta que el niño presentaba una condición de salud en la médula espinal y padecía una «gran frustración» porque «pasó casi tres años sin que surgiera una familia«.
Un relato que contrasta con el expediente
Esta afirmación judicial contrasta significativamente con una investigación presentada por Telenoche, que recogió el testimonio de Julio y Leydi, una familia residente en Pan de Azúcar. Según declararon al noticiero, ellos iniciaron un proceso de preadopción mucho antes de la resolución definitiva del INAU y el niño llegó a convivir con ellos durante casi dos años a tiempo parcial.
«Yo empecé a trabajar en el INAU y empecé a tener contacto con el niño. Averigüé si se podía adoptar, me dijeron que sí y empezamos a hacer el papeleo. Me pidieron que dejara de trabajar ahí y lo hice«, relató Leydi en la entrevista con Telenoche.
Por su parte, Julio confirmó al mismo medio que cumplieron con todos los requisitos formales exigidos por el Estado uruguayo: «Presentamos documentación, nos pidieron certificado de buena conducta y fuimos a varias instancias con psicólogas. Nos dijeron que estábamos aptos para adoptar«.
La familia de Pan de Azúcar detalló que el vínculo se había vuelto estrecho, pasando «gran parte del día» juntos e incluso compartiendo fiestas significativas como el 24 de diciembre. Sin embargo, según relataron a Telenoche, pese a este avance fueron informados de que el proceso tomaría otro rumbo. «Me dijeron que el tema de ese niño ya estaba, que fue dado en adopción a una familia extranjera. Yo fui por ese niño, no por otro«, expresó Julio.
Este testimonio aporta una nueva perspectiva que podría resultar clave para la Fiscalía de Milán e Interpol, quienes actualmente investigan si se utilizó información inexacta para forzar una adopción internacional por «motivos humanitarios«, facilitando así el indulto de Minetti en Italia.
Semanario La Prensa con fuente y foto de Telenoche
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