Hossam Hassan acusó que el seleccionado argentino condicionó al juez François Letexier para sellar la eliminación de su equipo por 3-2. El entrenador denunció la falta de revisión del VAR en el gol decisivo, deslizó sospechas sobre el árbitro francés y anunció que dejará de consumir la Copa del Mundo a modo de protesta.
La histórica y agónica derrota de Egipto ante Argentina por 3-2 en los octavos de final del Mundial 2026 dejó secuelas muy profundas en la delegación africana. En la rueda de prensa posterior al encuentro, el seleccionador de «Los Faraones», Hossam Hassan, se mostró sumamente crítico con el arbitraje del francés François Letexier y aseguró de forma tajante que sus decisiones influyeron de manera directa en el resultado final del partido.
«El resultado se vio influido por factores internos en el terreno de juego y durante el partido y por factores externos previos al encuentro«, comenzó disparando el director técnico en su comparecencia ante los medios. El estratega egipcio sugirió que existió un condicionamiento arbitral debido a la envergadura del rival: «Parecía haber habido presión por parte de Argentina sobre el árbitro, lo que condujo a este desenlace; nosotros habíamos expresado nuestras objeciones a dicho árbitro«.
El fastidio principal de Hassan radicó en las diferencias de criterio arbitral durante el complemento. Mientras que a Egipto se le anuló un gol mediante la tecnología por una infracción al inicio de la acción, el entrenador reclamó que se cometió una falta idéntica sobre Mohamed Salah justo antes de que Enzo Fernández anotara el 3-2 definitivo para los sudamericanos. El DT criticó con vehemencia que ni siquiera se haya llamado a revisión: «Todos vimos cómo le tiraban de la camiseta, pero no se revisó la jugada para anular el gol. Así es la vida: injusta. Nos merecíamos esta victoria y no hemos visto ni respeto ni Juego Limpio«.
Más allá de los fallos puntuales del partido, el entrenador africano reveló que confrontó al juez principal apenas terminó el juego para manifestarle que su actuación había sido injusta. En sus declaraciones, Hassan elevó el tono de la polémica al deslizar sospechas sobre la transparencia del colegiado francés: «Pensaba que tal vez él ocultaba algo, que quizás tenía algo que esconder. Quien tiene algo que ocultar a veces no logra esconderlo del todo, y eso fue exactamente lo que sentí durante aquella conversación«.
Totalmente disconforme con el desenlace y el trato recibido, el director técnico de Egipto cerró su intervención anunciando una drástica promesa a modo de protesta personal, asegurando que no consumirá un solo minuto más de la Copa del Mundo. «No voy a seguir, y se lo prometo, desde el momento en que regrese, los partidos de esta Copa Mundial de la FIFA. Es mi lucha interna, mi objeción personal, mi propia manera de alzar la voz y de mantenerme firme. No voy a ver ni un solo partido más de este torneo«, sentenció visiblemente dolido.
Semanario La Prensa / EFE
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