La AUF confirmó que se implementarán los mismos criterios para combatir la pérdida de tiempo que se usan en el Mundial. El paquete de modificaciones busca dinamizar los encuentros locales y penalizar de forma estricta las demoras deliberadas.
El fútbol uruguayo se prepara para una revolución reglamentaria. La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) anunció de forma oficial que, a partir del próximo Torneo Clausura de Primera División, se implementarán las nuevas Reglas de Juego 2026/2027, adoptando de forma inmediata los mismos criterios de vanguardia que la FIFA viene aplicando durante la actual Copa del Mundo.
El paquete de modificaciones normativas tiene como objetivos principales dinamizar el ritmo de los partidos, erradicar la pérdida deliberada de tiempo y actualizar el uso de la tecnología. Para lograrlo, el ente rector del fútbol local incorporará cuatro disposiciones centrales inéditas y diversos ajustes técnicos que alterarán por completo siete de las reglas tradicionales de nuestro campeonato.
Cuentas regresivas y castigos por demorar
Entre las innovaciones más llamativas se encuentra la potestad que tendrán los árbitros para iniciar una cuenta regresiva visual de cinco segundos si detectan demoras intencionadas en los saques de banda o de meta. Si el futbolista no pone la pelota en juego antes de que termine la cuenta, el equipo infractor sufrirá una dura penalización: cederá un saque de banda al rival o, si se trataba de un saque de arco, le concederá un tiro de esquina en contra.
La rigurosidad con el reloj también afectará a los cambios. Se instaurará un límite máximo de diez segundos para que un futbolista abandone el terreno de juego durante una sustitución. En caso de exceder este tiempo, el jugador deberá retirarse de todas formas, pero su equipo pagará caro el retraso quedando temporalmente con un hombre menos en cancha; el relevo recién podrá ingresar en la siguiente interrupción y una vez que haya transcurrido un minuto neto de juego.
Una lógica similar de penalización temporal se aplicará en el plano de la sanidad. Todo futbolista que requiera asistencia médica en el césped y obligue a detener el desarrollo del encuentro, deberá abandonar obligatoriamente el campo de juego y esperar un minuto cronometrado desde la reanudación para poder reincorporarse a las acciones.
Cámaras corporales, ley de la ventaja y más VAR
El protocolo del videoarbitraje (VAR) también expandirá su radio de acción en las canchas uruguayas. A partir del Clausura, la tecnología estará habilitada para asistir al juez principal en tres nuevos escenarios críticos: rectificar una segunda tarjeta amarilla que haya sido mostrada de forma incorrecta, subsanar casos de confusión de identidad en amonestaciones o expulsiones, y anular de oficio tiros de esquina que se hayan concedido de forma errónea, siempre y cuando la corrección se realice de manera inmediata.
Para los colegiados también habrá novedades tecnológicas, ya que el reglamento permitirá que las competiciones locales autoricen el uso de cámaras corporales fijadas en el pecho o en la cabeza de los árbitros para registrar los partidos.
Finalmente, la normativa actualiza criterios de juego tradicionales. El «balón a tierra» se le entregará directamente al último equipo que tuvo la posesión legítima, y se dictamina de forma oficial que no se amonestará a un infractor si el árbitro otorga la ley de la ventaja y la jugada termina en gol, entendiendo que la falta no cumplió su cometido de evitar la anotación.
Semanario La Prensa / EFE
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