La Justicia italiana autorizó el interrogatorio formal de la ex empleada de Giuseppe Cipriani que decidió revelar su identidad para oficializar sus denuncias ante la prensa. La mujer abandonó el anonimato para ratificar que Nicole Minetti mantuvo actividades ilícitas en Uruguay, aportando un testimonio fundamental en la revisión del indulto que actualmente realiza el Estado italiano.
El escándalo en torno a lo que ocurría en la finca Gin Tonic ha tomado una dimensión judicial irreversible en Europa. Según informó el diario Il Fatto Quotidiano, los magistrados italianos ya cuentan con el «visto bueno» del Ministerio de Justicia para avanzar con una rogatoria internacional. Este paso legal se produce tras la decisión de Graciela Mabel De Los Santos Torres de hablar públicamente brindando su identidad ante la prensa italiana para oficializar sus testimonios previos.
«No podía más soportar lo que veía y callar»
La testigo decidió dar este paso para que su relato tuviera validez legal y pública. Según recoge el medio italiano, De Los Santos explicó así su motivo para dar su nombre y ratificar sus dichos: «Soy solo una mujer como tantas, que ha trabajado allí por veinte años y que a un cierto punto no ha podido más soportar lo que veía y callar«.
Con esta determinación, la mujer validó la información que el periódico ya venía difundiendo de forma reservada, asumiendo la responsabilidad de sus palabras para impulsar la acción de la justicia. «No sé ahora qué será de mí, está claro que tengo miedo. Pero pienso que si hablo yo primero, otras mujeres encontrarán el coraje de hacerlo«, sentenció ante el cronista italiano.
El foco de los fiscales milaneses está puesto ahora en la «gracia» (indulto) concedida a Minetti. La defensa de la implicada había logrado este beneficio asegurando que ella había «cambiado de vida» y se encontraba rehabilitada. Sin embargo, en el testimonio brindado al medio italiano, De Los Santos afirma que Minetti continuó ejerciendo el rol de organizadora de fiestas con jóvenes extranjeras en Uruguay, el mismo delito por el cual fue condenada en Italia. Ante la gravedad de lo denunciado voluntariamente por la testigo, la presidencia italiana ya había solicitado verificar los hechos de forma urgente.
El aval del Ministerio de Justicia permite ahora que los fiscales de Milán activen mecanismos de cooperación internacional para tomar declaración a De Los Santos desde el exterior, ya sea de forma presencial o vía canales jurídicos oficiales. La decisión de la mujer de revelar su identidad y contar su historia ha sido el motor que reactivó un proceso que parecía concluido con el indulto en Europa, transformando simples sospechas en un expediente judicial que hoy involucra a los más altos niveles del Estado italiano y pone la mirada sobre el funcionamiento interno de la propiedad en Maldonado.
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