La Albiceleste revirtió un 0-2 en contra con goles de Romero, Messi y Enzo Fernández en apenas 13 minutos de pura heroicidad. El seleccionado africano protestó por un gol anulado mediante el VAR y reclamó una supuesta falta sobre Salah previa al gol del triunfo argentino.
La selección argentina de Lionel Scaloni y Lionel Messi completó una remontada para la historia. Cuando se vio con dos goles en contra y con el reloj como enemigo, el campeón defensor sacó a relucir su jerarquía para imponerse por 3-2 ante Egipto en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y sellar su pasaje a los cuartos de final del Mundial 2026, donde esperará por el ganador del cruce entre Suiza y Colombia.
Desde el arranque, el conjunto norafricano demostró que no sería un rival sencillo, incomodando a la Albiceleste con una presión adelantada e intensa. Tras un aviso inicial de Enzo Fernández, Egipto golpeó primero a los 15 minutos: un centro de Marawan Attia encontró al central Yasser Ibrahim, quien le ganó la posición a Lisandro Martínez y cabeceó al fondo de la red para el 0-1.
Argentina reaccionó rápido y tuvo una chance inmejorable apenas tres minutos después, cuando Haissem Hassan derribó a Nicolás Tagliafico en el área y el juez francés François Letexier cobró penal. Sin embargo, el arquero Mostafa Shobeir le adivinó el remate a Lionel Messi, ahogando el grito de empate. A pesar de generar siete ocasiones claras en la primera mitad contra solo dos de su rival, los de Scaloni se marcharon al descanso en desventaja por primera vez en un torneo oficial desde la derrota ante Arabia Saudita en 2022.
El complemento comenzó aún más cuesta arriba. A los 61 minutos, Mostafa Zico convirtió lo que parecía el segundo tanto egipcio tras una contra de Haissem Hassan, pero el VAR intervino y Letexier anuló la acción al detectar un pisotón natural que había sido bastante previo a la jugada del gol sobre Lisandro Martínez. A pesar de esa vida extra, Egipto no perdonó seis minutos más tarde: una nueva réplica comandada por Mohamed Salah terminó en una asistencia de Hassan para que el propio Zico definiera con éxito y estampara el sorpresivo 0-2 a los 67 minutos.
Con los ingresos de Lautaro Martínez y Nico González, Argentina quemó las naves apelando al corazón. A los 79 minutos, Messi levantó la vista y asistió de manera precisa a Cristian «Cuti» Romero, quien de cabeza anotó el descuento. El envión anímico fue demoledor: apenas cuatro minutos después, tras una chilena de Lautaro que la defensa africana no logró despejar, Messi enganchó una volea de zurda para firmar el agónico 2-2 a los 83 minutos.
La locura total se desató en el minuto 92. Egipto buscaba lastimar de contra, pero Salah perdió el balón en el vértice del área argentina. La Albiceleste activó una réplica veloz con Lautaro Martínez corriendo por la banda derecha; el delantero de Bahía Blanca lanzó un centro preciso al corazón del área para que Enzo Fernández, entrando en carrera, la cruzara de cabeza para sentenciar el 3-2 en una ráfaga de solo 13 minutos.
El tramo final del encuentro estuvo marcado por el nerviosismo y las protestas del plantel de «Los Faraones» hacia el arbitraje. La gran polémica se centró en la jugada que derivó en el 3-2 definitivo de Argentina: los egipcios venían en un peligroso contraataque cuando Salah perdió la pelota en el vértice del área defendida por los sudamericanos, lo que originó la réplica del gol argentino. Todo el equipo de Egipto reclamó vehementemente que en esa acción previa existió infracción sobre su estrella.
Debido a las acaloradas quejas tras el gol, el árbitro francés terminó expulsando por doble amonestación a Hamdy Fathy en el cuarto minuto de descuento, cerrando un partido electrizante que mantiene al campeón del mundo en carrera.
Semanario La Prensa / EFE
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