Un equipo de la UdelaR busca concretar el financiamiento para iniciar la etapa práctica en humanos. El estudio utilizará este principio activo —extraído y purificado de los hongos psicodélicos—, en un proyecto que cuenta con el aval del Ministerio de Salud Pública desde 2023.
El Ministerio de Salud Pública (MSP), a través de la Comisión Nacional de Ética en Investigación, otorgó la autorización para el inicio de la fase clínica en 2023. Actualmente, el equipo científico se encuentra en la etapa final para obtener los fondos que permitirán poner en marcha los estudios con pacientes durante este año.
Cabe destacar que los participantes de la investigación no consumirán el hongo en su estado natural, sino la sustancia aislada y controlada en laboratorios bajo estrictos estándares farmacéuticos. Las pruebas estarán enfocadas, en una primera instancia, en pacientes oncológicos que padecen cuadros depresivos severos.
Terapia asistida con psicodélicos
Ismael Apud, profesor adjunto de la Facultad de Psicología de la Universidad de la República (UdelaR) e integrante del Núcleo Interdisciplinario de Estudios sobre Psicodélicos «Arché», explicó a la Agencia EFE que el proyecto se pondrá en marcha una vez que se concrete el financiamiento necesario para su desarrollo.
Apud enfatizó que el tratamiento no consiste simplemente en el suministro de la sustancia, sino en una «terapia asistida con psicodélicos». En este enfoque, el contexto, la preparación de la persona (su estado mental previo) y el acompañamiento profesional son fundamentales para el éxito de la experiencia resultante. La psilocibina es actualmente la sustancia con los estudios más avanzados a nivel mundial para tratar la depresión, la ansiedad y algunas adicciones.
El cerebro y la plasticidad neuronal
El fundamento médico detrás de este innovador tratamiento radica en cómo el componente de los hongos interactúa con el organismo. El psiquiatra Frank Lozano Jara detalló que los psicodélicos se estudian bajo el paradigma de la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para generar nuevas conexiones, comunicarse de maneras diferentes y modificar su funcionamiento.
Estudios internacionales en modelos animales y pruebas de neuroimagen en humanos (como resonancias magnéticas) han mostrado cambios funcionales que sugieren un aumento en la capacidad de conexión cerebral tras la experiencia psicodélica.
Cautela y esperanza
A pesar del entusiasmo de la comunidad científica, los expertos piden prudencia. El doctor Lozano Jara aclaró que el número de humanos estudiados mediante neuroimagen todavía es reducido y que la psilocibina aún no está aprobada formalmente como tratamiento de uso comercial para ningún trastorno mental, por lo que la evidencia científica acumulada sigue en fases de evaluación.
No obstante, el especialista hizo un llamado a los pacientes con depresión grave y a sus familias a «mantener con firmeza las esperanzas» en estas investigaciones que buscan abrir nuevas puertas para la salud mental en nuestro país.
Semanario La Prensa / EFE
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