A tres días de que venza la tregua, el presidente de EE.UU. lanzó un ultimátum para destruir la red eléctrica y los puentes de Irán si no hay acuerdo. Sin embargo, Teherán anunció que no enviará negociadores a la cumbre de mañana en Pakistán mientras persista el bloqueo naval estadounidense.
La tensión en Oriente Medio alcanzó un punto crítico este domingo con un cruce de amenazas y versiones contradictorias sobre el futuro de la tregua. Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el envío de una delegación a Islamabad (Pakistán) para una negociación final, Irán respondió que no enviará representantes mientras continúe el bloqueo marítimo contra sus puertos.
A través de su red social Truth Social, Trump lanzó una advertencia sin precedentes: si Irán no acepta los términos propuestos por Washington, ordenará ataques masivos contra la infraestructura del país. «Estados Unidos va a destruir cada planta de energía y cada puente en Irán«, escribió el mandatario. Además, subrayó que para él será «un honor» ejecutar estas acciones militares, alegando que es algo que otros presidentes debieron haber hecho durante los últimos 47 años.
Irán planta cara: Sin negociación bajo bloqueo
A pesar del anuncio de Trump sobre la cumbre de este lunes, la agencia iraní Tasnim —vinculada a la Guardia Revolucionaria— informó que Teherán no tiene previsto enviar una delegación a Pakistán. «No habrá negociaciones mientras continúe el bloqueo marítimo«, señaló el medio, citando fuentes oficiales.
Para el gobierno iraní, el cerco naval impuesto por la flota estadounidense es un acto «ilegal y delictivo«. El portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, calificó la medida como un «castigo colectivo» contra la población civil y denunció que Washington viola los términos de la tregua vigente. Como respuesta a este bloqueo, Irán volvió a imponer este sábado un «control estricto» en el estratégico estrecho de Ormuz, cerrando el paso apenas un día después de haber anunciado su reapertura.
Guerra económica y el factor petróleo
Trump, por su parte, se burló de las pérdidas económicas de su adversario, estimando que el bloqueo le cuesta a Irán unos 500 millones de dólares diarios. Según el mandatario, la situación beneficia involuntariamente a Estados Unidos, ya que el flujo de barcos petroleros se está redirigiendo hacia puertos en Texas, Luisiana y Alaska.
El presidente estadounidense también justificó su agresiva postura tras denunciar que Irán disparó en el estrecho de Ormuz contra buques de Francia y el Reino Unido. «Eso no estuvo bien, ¿verdad? Es hora de poner fin a la máquina asesina de Irán«, sentenció Trump, quien describió la posible caída del régimen iraní como algo «rápido y fácil«.
El reloj corre hacia el miércoles
Aunque la agencia Tasnim reconoce que el intercambio de mensajes a través de mediadores paquistaníes continúa, la ausencia de una mesa de diálogo presencial en Islamabad oscurece el panorama. El alto el fuego técnico expira el próximo miércoles 22 de abril.
Con Trump negándose a prorrogar el cese el fuego y Teherán negándose a negociar bajo presión naval, el mundo observa con incertidumbre si el miércoles marcará el inicio de la ofensiva militar prometida por Washington, lo que dispararía de forma inmediata el precio internacional del petróleo y desestabilizaría la seguridad global.
Semanario La Prensa con información de EFE
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