La ministra Cristina Lustemberg confirmó que, si bien el matrimonio fallecido visitó el país en marzo, no estuvo en territorio nacional durante el período de incubación. Por su parte, la OMS aseguró que no existen razones para una gran epidemia e informó que una azafata neerlandesa contrajo el virus, por lo que se rastrea a 80 pasajeros de su vuelo.
El gobierno descartó oficialmente que el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius se haya originado en territorio nacional. La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, aseguró este jueves en rueda de prensa que el matrimonio de neerlandeses —considerado el «caso índice»— no se encontraba en Uruguay «en la fase donde puede suceder el contagio».
La jerarca explicó que la unidad de Vigilancia Epidemiológica realizó un seguimiento exhaustivo del itinerario de los turistas en el país. «Puedo garantizar que esos turistas, en el período que estuvieron en nuestro país, no estuvieron en la fase donde puede suceder el contagio. Eso ya está certificado«, detalló Lustemberg, enviando un mensaje de calma a la ciudadanía uruguaya.
En sintonía con Uruguay, el Gobierno de Chile también aseguró que la exposición al virus no ocurrió en sus tierras, dado que la pareja abandonó el país definitivamente en febrero. Según los registros, el matrimonio de 69 y 70 años recorrió la región en automóvil desde noviembre, cruzando varias veces las fronteras entre Argentina, Chile y Uruguay antes de embarcar en Ushuaia el pasado 1° de abril.
Actualmente, las autoridades sanitarias locales se mantienen en contacto con el Centro de Enlace Argentino y la Organización Mundial de la Salud (OMS) bajo el marco del Reglamento Sanitario Internacional para compartir los hallazgos técnicos.
Alerta por la cepa Andes y nuevos casos
La investigación se centra en la cepa Andes, la única capaz de transmitirse de persona a persona. Mientras se rastrea el origen, la situación en Europa se agravó con la confirmación de nuevos contagios: dos pasajeros evacuados a Países Bajos dieron positivo (incluyendo al médico del barco) y una azafata neerlandesa fue hospitalizada tras tener contacto con una de las víctimas en Sudáfrica.
Este último caso disparó una alerta mayor, ya que la OMS se encuentra rastreando a las cerca de 80 personas que compartieron el vuelo con la azafata, ante el riesgo de que la cadena de transmisión humana haya continuado. El brote ya afecta al menos a diez personas y ha dejado tres fallecidos.
El MV Hondius, que transporta a 147 personas entre pasajeros y tripulación, tiene previsto arribar este sábado a la isla de Tenerife (España). Allí se activará un protocolo sanitario de alta seguridad para gestionar los desembarcos y las cuarentenas, mientras Argentina continúa proveyendo kits de diagnóstico para facilitar la identificación de nuevos casos en laboratorios internacionales.
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