El hombre de 56 años manejaba con 2,24 g/l de alcohol en sangre y cruzó con luz roja en Toledo, provocando la muerte de tres jóvenes de 20, 25 y 28 años. Tras el fallo en proceso abreviado, la fiscal recibió amenazas de muerte y debió salir custodiada.
La Justicia condenó a cinco años y un mes de penitenciaría efectiva al conductor de 56 años responsable del trágico siniestro de tránsito ocurrido el pasado mes de julio en el kilómetro 24.800 de la Ruta 6, a la altura de Toledo, donde tres jóvenes perdieron la vida, según había informado en su momento Semanario La Prensa.
La resolución se adoptó mediante un acuerdo de proceso abreviado alcanzado entre la Fiscalía y la defensa del imputado, según informó El Observador. La sede judicial lo halló penalmente responsable de un delito complejo de homicidio culpable con el resultado de muerte de Kevin Fleitas Viñas (28), Adrián Viglino Di Ruocco (25) y Gean Franco Fleitas (20).
Las pericias determinaron que el hombre circulaba a bordo de un Chevrolet Monza sin poseer libreta de conducir y con 2,24 gramos de alcohol por litro de sangre. En esas condiciones cruzó un semáforo en rojo e impactó a un Suzuki Swift en el que se desplazaban las tres víctimas, haciendo que este desviara su trayectoria y chocara de frente contra un ómnibus que circulaba en sentido contrario. Tras el impacto, el conductor se retiró del lugar y se presentó una hora y media más tarde en una seccional policial.
Previo a la audiencia, el abogado de las familias de las víctimas, Rafael Silva, había reclamado no firmar el acuerdo abreviado e ir a juicio oral bajo la tipificación de homicidio a título de dolo eventual. No obstante, el juez letrado de 2.° Turno de Toledo, Gabriel Espino, desestimó la oposición al señalar en su fallo —al que accedió Subrayado— que en el proceso abreviado la pretensión penal, los hechos y la pena son resorte exclusivo de la Fiscalía, por lo que la víctima no tiene la facultad legal de oponerse a este mecanismo si se cumplen los requisitos del Código del Proceso Penal.
Finalizada la lectura de la condena, se vivieron momentos de alta tensión en la sede judicial. Según informó Subrayado, la fiscal adscripta del caso, Nancy Granja, recibió insultos y amenazas de muerte por parte de allegados a los jóvenes fallecidos.
Los funcionarios judiciales intervinieron para evitar agresiones físicas y la representante del Ministerio Público debió ser retirada del juzgado en un móvil policial bajo custodia. Ante lo sucedido, que fue puesto en conocimiento de la fiscal de Corte, Mónica Ferrero, la magistrada evalúa presentar una denuncia penal contra los agresores.












