El presidente celebró la convivencia democrática en los comicios del país vecino y remarcó que las afinidades personales o políticas no interfieren en la política exterior: «La fuerza política es la fuerza política y el Gobierno es el Gobierno».
El presidente de la República, Yamandú Orsi, celebró este lunes que la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil se haya desarrollado «dentro de las normas y la convivencia democrática», y afirmó que el vínculo bilateral de Uruguay con los países vecinos se mantiene inalterado más allá del signo político de las administraciones de turno.
Consultado en rueda de prensa sobre las eventuales repercusiones que podría tener para el país una victoria de Luiz Inácio Lula da Silva o de Flávio Bolsonaro en el balotaje del próximo 25 de octubre, el mandatario descartó condicionamientos basados en simpatías ideológicas o personales.
«La afinidad o los conocimientos que uno tenga con las personas no pueden interferir en las relaciones entre países. Mi relación con los países vecinos ha sido la misma con uno o con otro gobierno. Veremos cómo avanzamos ahora de acuerdo al resultado que venga», remarcó Orsi.
En la misma línea, al ser consultado sobre la cercanía histórica entre el oficialista Frente Amplio y el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, el jefe de Estado marcó una clara distinción institucional: «La fuerza política es la fuerza política y el Gobierno es el Gobierno».
Orsi también reflexionó sobre los procesos electorales en América Latina y subrayó que el respeto a los marcos institucionales garantiza la estabilidad regional: «Cuidar las reglas del juego democrático, cuidar que las instituciones funcionen, eso te da garantía a futuro de que la alternancia es parte de la vida normal de nuestros países», concluyó.
De acuerdo con el escrutinio definitivo divulgado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), Flávio Bolsonaro (Partido Liberal) se impuso en la primera vuelta con el 47,03% de los votos (56,1 millones de adhesiones), aventajando por casi dos puntos a Lula da Silva, quien obtuvo el 45,16% (53,8 millones). Ambos dirigentes definirán la presidencia de Brasil en segunda vuelta a finales de este mes.
Semanario La Prensa / EFE













