Este 18 de mayo Uruguay conmemora 215 años de la Batalla de Las Piedras, uno de los hechos más trascendentes en el proceso de independencia y en la construcción de la identidad nacional. Más allá de la victoria militar, el episodio quedó marcado por la histórica frase de José Gervasio Artigas: “clemencia para los vencidos”, un gesto de profundo sentido humanista que aún hoy distingue la estatura moral de los protagonistas de aquella gesta.
El camino hacia la victoria
En mayo de 1811, tras la Proclama de Mercedes (11 de abril) y el Combate de San José (25 de abril), el ejército patriota liderado por Artigas llegó a la Villa Guadalupe el 12 de mayo. Allí, en las orillas del Arroyo Canelón Chico —actual Parque Artigas de Canelones— comenzó la organización de un ejército que, en sus inicios, contaba con unos 700 hombres.
El apoyo de vecinos fue clave: figuras como Joaquín Suárez, Josefa Álamo, el cura Valentín Gómez y Johannes Spikerman aportaron recursos, armas y ganado. A este núcleo inicial se sumaron milicias de distintos puntos de la Banda Oriental, Blandengues y tropas provenientes de Buenos Aires, consolidando una fuerza que alcanzó cerca de 1.170 hombres.
Un ejército popular frente a tropas profesionales
La mayoría de los patriotas eran vecinos armados con lanzas y escaso armamento de fuego, sin formación militar profesional. Solo unos 450 efectivos eran tropas veteranas, con experiencia en combates como las Invasiones Inglesas.
En contraposición, el virrey Francisco Javier de Elío envió desde Montevideo un ejército de aproximadamente 1.000 hombres, bien armados y con artillería, al mando del capitán de fragata José Posadas. Las fuerzas realistas se posicionaron en la Villa de Las Piedras, aguardando el enfrentamiento.
El 18 de mayo de 1811
La batalla se desarrolló con una estrategia que permitió a los patriotas rodear a las tropas españolas. Según relató el testigo Carlos Anaya, el avance oriental, aunque desordenado, logró desarticular al enemigo, que terminó rindiéndose tras quedar completamente cercado.
El triunfo fue contundente: los patriotas capturaron armas, cañones y pertrechos. Posadas entregó su espada a Artigas, sellando la victoria de las fuerzas orientales.
Fue en ese momento cuando Artigas pronunció la frase que quedaría para la historia: “clemencia para los vencidos”, evitando represalias y marcando un hecho excepcional en las guerras de independencia de la época.
Nace el Ejército Oriental
La Batalla de Las Piedras es considerada el nacimiento del Ejército Oriental, integrado mayoritariamente por milicias de la campaña. Este triunfo fue clave para sostener la Revolución en el Río de la Plata, especialmente tras la derrota de las fuerzas de Buenos Aires en Tacuarí.
Posteriormente, Artigas resolvió no avanzar directamente sobre Montevideo —fuertemente defendida— y optó por establecer el primer sitio de la ciudad, en una decisión estratégica que evitó mayores pérdidas humanas.
Un legado histórico
La trascendencia de esta victoria fue tal que quedó reflejada incluso en el Himno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, como símbolo de la lucha por la libertad en América.
A más de dos siglos, la Batalla de Las Piedras no solo recuerda un triunfo militar, sino también valores que siguen vigentes: la justicia, la humanidad y el compromiso con la libertad.
Fuente Prof. Mag. Daniel Torena
Descubre más desde Semanario La Prensa
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.






















