Los galos se impusieron por 3-0 con un doblete de «Kiki» —que llegó a los 16 goles en Copas del Mundo e igualó a Miroslav Klose— en su partido número 100 con la selección. El encuentro en Filadelfia estuvo suspendido más de dos horas por una fuerte tormenta eléctrica.
Francia abrochó este lunes su clasificación a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo tras pasarle por arriba a Irak con un contundente 3-0 en el Lincoln Financial Field. El encuentro estuvo marcado por una larguísima interrupción de más de dos horas a raíz de una intensa tormenta eléctrica que azotó a la ciudad de Filadelfia.
El arranque de «Les Bleus» fue un verdadero monólogo. Los dirigidos por Didier Deschamps se adueñaron de la pelota desde el pitazo inicial y metieron a los asiáticos adentro de su propio arco. El dominio se tradujo rápidamente en el marcador: a los 14 minutos, Michael Olise habilitó a Kylian Mbappé, quien sacó un zurdazo con rosca desde afuera del área que se coló contra el palo de Ahmed Basil para decretar el 1-0.
Fue un gol con un sabor muy especial. Mbappé festejaba su partido número 100 con la camiseta de su país (convirtiéndose en el décimo jugador francés en alcanzar esa cifra) y, además, sumaba su grito número 15 en los Mundiales, igualando en ese momento la marca del brasileño Ronaldo.
A la media hora de juego se largó un diluvio universal. Al término del primer tiempo, los altoparlantes del estadio anunciaron la suspensión temporal del partido debido al peligro de los rayos, obligando a los más de 68.000 espectadores a buscar refugio en los pasillos de las tribunas. Fue el primer encuentro de este Mundial afectado directamente por las condiciones climáticas.
Tras el parate de más de dos horas, los equipos volvieron a la cancha y un blooper en la defensa iraquí liquidó el partido. El zaguero Zaid Tahseen dio un pase atrás cortísimo para su arquero; Ousmane Dembélé, bicho, la robó y se la sirvió en bandeja a Mbappé, que solo tuvo que empujarla para firmar el 2-0 a los 54 minutos. Con ese doblete, llegó a las 16 dianas mundialistas, alcanzando al alemán Miroslav Klose como el segundo máximo artillero de la historia del certamen, quedando a solo dos del récord de Lionel Messi.
A los 66 minutos llegó el tercero para bajar la cortina. Olise armó una buena jugada por el medio y habilitó a Dembélé, para que el «Mosquito» sacara un remate cruzado y anotara su primer gol en una Copa del Mundo, sellando el 3-0 definitivo.
Con el trámite totalmente liquidado, Deschamps movió el banco y cuidó las piernas de casi todos sus delanteros para lo que se viene. Francia cerrará el Grupo I este próximo viernes en Boston frente a Noruega, en lo que promete ser un choque imperdible de artillería pesada entre Kylian Mbappé y Erling Haaland para ver quién se queda con el primer lugar de la zona.
Semanario La Prensa / EFE
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