El coordinador de Gestión Ambiental de la Zona Oeste, Nicolás Pagola, señaló que la colocación de cercas captoras y las tareas de descope permitieron minimizar el impacto del temporal en el tramo costero y reducir las tareas de recuperación en la calzada.
Si bien maquinaria y personal municipal debieron intervenir en la Ruta 10 para despejar el árido acumulado tras el reciente temporal, los trabajos preventivos realizados en la franja costera permitieron reducir el impacto del fenómeno, según destacó el coordinador de Gestión Ambiental de la Zona Oeste, Nicolás Pagola. El funcionario señaló que en esta oportunidad se retiraron «pocos camiones» de arena en comparación con los volúmenes que solían registrarse ante vendavales de similar magnitud.
Pagola explicó que la fijación de las dunas mediante la colocación de cercas captoras minimizó la voladura del árido sobre la calzada y redujo las tareas habituales de recuperación. Asimismo, indicó que los trabajos previas de «descope» e intervención en el arbolado arrojaron como saldo la caída de un solo ejemplar frente al acceso de una finca.
Por otra parte, se recordó que el tramo cuenta con una presencia constante de residentes permanentes, por lo que se solicita a los conductores transitar con precaución y respetar la señalización instalada en los puntos donde se efectúan labores de limpieza y mantenimiento.
De acuerdo con las cifras del Censo del Instituto Nacional de Estadística (INE), Punta Negra cuenta con 914 habitantes permanentes y Punta Colorada con 413. A estas poblaciones se suma la del balneario San Francisco, cuya información censal se encuentra integrada a la jurisdicción de Piriápolis (13.565 habitantes).













