El seleccionado europeo sacó adelante un estreno sumamente complicado y selló el triunfo en el final. Los asiáticos jugaron un gran partido e hicieron méritos para llevarse algo más en San Francisco.
Austria cumplió con el favoritismo en los papeles, aunque con muchos más apuros de los previstos, y festejó su retorno a una Copa del Mundo tras 28 años de ausencia al imponerse este miércoles por 3-1 a una combativa Jordania.
El equipo jordano, que hacía su estreno absoluto en la máxima cita del fútbol, salió a jugar sin complejos de la mano del atacante Mousa Al-Tamari. Sin embargo, cuando mejor jugaba el conjunto asiático, Romano Schmid puso el 1-0 para Austria a los 21 minutos con un potente derechazo desde el borde del área.
Lejos de achicarse, Jordania dio un paso al frente y, tras avisar con un cabezazo en el travesaño, encontró el merecido 1-1 a los 50 minutos gracias a un gran contraataque definido por Ali Olwan.
A partir de ahí, el partido se le hizo cuesta arriba a los dirigidos por Ralf Rangnick, a quienes el VAR les anuló un gol de Marko Arnautovic por mano previa. La tranquilidad para los austríacos llegó recién a los 77 minutos y de forma fortuita, cuando el defensor Yazan Alarab convirtió un gol en contra al intentar despejar un centro lateral.
Ya en el tiempo de descuento, con una Jordania totalmente desgastada por el esfuerzo físico, Arnautovic sentenció el 3-1 definitivo de tiro penal cuando se jugaban 12 minutos de adición. Con esta victoria, Austria se acomoda en el Grupo J junto a Argentina, su próximo rival el 22 de junio en Dallas.
Semanario La Prensa / EFE
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