Semanario La Prensa saluda a lectores y amigos con motivo de celebrarse hoy la Nochebuena deseando reciban la Navidad con amor y paz en vuestros hogares.
A propósito de la Navidad, la NASA publica hoy que la noche del 25 de diciembre será de Luna llena, un fenómeno que no sucede desde 1977 y que no volverá a repetirse hasta la Navidad del 2034. La luna y el sol son los astros de mayor incidencia en la vida de los humanos y de todos los seres vivos del planeta Tierra. Lo bueno de esto es que no los tenés que imaginar, están ahí, se ven, están, existen y todos los días nos regalan espectáculos maravillosos y gratis!!!
No en vano, las sabias civilizaciones antiguas siempre veneraron y rindieron culto a la luna y el sol, por ser los fenómenos naturales de incidencia directa en la vida animal, vegetal y mineral de la Tierra.
Luna llena en Navidad
Los que quieran seguir el fenómeno deben tomar en cuenta que la Luna se verá el 25 de diciembre a las 19.18 (hora uruguaya) y se extenderá hasta las 5 horas del 26 de diciembre.
En la noche de Navidad se podrá apreciar el fenómeno en todo el mundo, siendo su máximo esplendor a la hora 02:11 del viernes 25 de diciembre, informó la agencia espacial. Cabe destacar que en Nochebuena la Luna tendrá un diámetro casi completo, por lo que también será un espectáculo digno de tomar en cuenta.
«Cuando miremos a la Luna en esta ocasión, vale la pena recordar que es más que un vecino celeste», apuntó el astrofísico John Keller, en el sitio web de la NASA.
Se repetirá en 2034
La primera luna de verano, no sucedía en estas fechas desde hace 38 años y no se repetirá hasta 2034, por lo que los especialistas recomiendan mirar hacia el cielo en Nochebuena y Navidad.
La razón por la que la luna llena no coincide siempre en una misma fecha es por la duración del movimiento de traslación de los diferentes cuerpos celestes, comentó en entrevista el académico del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Alejandro Farah.
El especialista explicó que el plenurio o luna llena, que es la fase cuando la Tierra está entre el Sol y la Luna, ocurre cada 29 días y medio, lo que origina entre 12 y 13 lunas llenas cada año y como su movimiento de rotación dura lo mismo que el de traslación, sólo vemos una cara.
Sin embargo, la duración del movimiento de la Tierra alrededor del Sol, que dura en promedio 365.2422 días, puede ser mayor o menor, de ahí que cada cuatro años se agregue un día al calendario.
Entonces cada año no se pueden repetir en los mismos días las lunas llenas, puesto que los números son fraccionarios, pero cada determinado año se repiten estas coincidencias», indicó.
Desde tiempos inmemoriales ha sido uno de los grandes misterios de la ciencia pero gracias a los avances tecnológicos se han podido descubrir cosas fascinantes. La luna es el único satélite natural conocido de la Tierra y de vital importancia para la vida animal y vegetal, así como la responsable del equilibro de los distintos ecosistemas con el medio ambiente.
La luna es uno de los cuerpos celestes más admirados por la humanidad por ser el de mayor tamaño y junto a las estrellas es la que ilumina el cielo cuando sol se pone y oscurece. No se ha llegado a demostrar si la vida humana no existiría en la Tierra sin la presencia de la luna, pero está claro que nada sería lo mismo. La atracción gravitatoria de la luna es fundamental, ya que produce una deformación sobre nuestro planeta creando corrientes marinas necesarias para los peces y su alimentación.
La luna está cada vez más lejos
La luna se aleja gradualmente de la Tierra unos 3,8 centímetros por año.
Las consecuencias de este fenómeno podrían ser devastadoras dentro de unos siglos puesto que la luna se encarga de mantener estable el clima de nuestro planeta. En el momento en que la luna esté demasiado lejos y no tenga afectación gravitatoria con la Tierra, esto traería consecuencias climáticas devastadoras con la progresiva destrucción de nuestro planeta.
Sin la afectación de la luna sobre nuestras tierras, los ciclos temporales se volverían caóticos, la Tierra daría una vuelta cada 8 horas en lugar de cada 24 horas, de modo que un año tal como lo concebimos estaría compuesto por 1.095 días y esto llevaría la reducir la esperanza de vida a los 25 años.
Por otro lado, los vientos serían más huracanados que nunca, con mucha más potencia y violencia que los que conocemos en la actualidad. Al mismo tiempo, la atmósfera tendría mucho más oxígeno y el campo magnético del planeta sería tres veces más intenso con lo que el 80% de las especies animales se extinguirían.
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado jueves 24 de diciembre de 2015 hora 18:41
Fuente y foto NASA
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