La empresa pública inició la sustitución de la estructura actual por una unidad totalmente renovada. La maniobra técnica, que incluyó el traslado marítimo de la nueva plataforma desde Montevideo, es vital para mantener la operativa de descarga de crudo en la Terminal del Este.
Este jueves se puso en marcha el complejo operativo para renovar la boya ubicada frente a las costas de José Ignacio. El proceso comenzó con el traslado marítimo de una «boya gemela» desde la refinería de La Teja, en un trayecto de aproximadamente 30 horas, para proceder al desmontaje de la unidad que cumplió su ciclo tras más de una década de actividad ininterrumpida.
Este recambio es una pieza crítica para la logística energética nacional, ya que la boya permite que superpetroleros de hasta 150.000 toneladas descarguen crudo en mar abierto de forma eficiente. Actualmente, por esta instalación estratégica circulan entre 15 y 20 buques anuales que aseguran el abastecimiento de la refinería de La Teja.
Dada la sensibilidad ambiental de la zona, la operativa cuenta con protocolos de seguridad de estándar internacional y es supervisada por el Ministerio de Ambiente y la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. La ubicación de la infraestructura, a varios kilómetros de la costa, junto con los monitoreos constantes de agua y sedimentos, garantiza que esta actividad industrial conviva sin riesgos con el ecosistema y el turismo de Maldonado.
Créditos fotos: Ancap Boya Petrolera / Presidencia de la República




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