Falleció esta mañana Carlos Páez Vilaró; el artista plástico murió a los 90 años de edad en su residencia de Casapueblo.
Páez Vilaró, referente de la cultura uruguaya reconocido en el mundo entero, nació en Montevideo el 1º de noviembre de 1923 y falleció en la mañana de este lunes 24 de febrero de 2014.
Velatorio
Desde Casapueblo informaron a semanario La Prensa que sus restos serán velados desde esta noche en la Casa del Autor – sala «Mario Benedetti» – de la Asociación General de Autores del Uruguay – AGADU – sita en la calle Canelones 1130, Montevideo. El velatorio será desde las 20:00 hasta las 00:00 horas y continuará mañana a partir de la hora 7:00 hasta las 11 en el salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.
Sepelio en cementerio del Norte
A las 11 horas de este martes partirá el cortejo fúnebre rumbo al Panteón de AGADU en el cementerio del Norte, donde Carlos Paéz Vilaró recibirá el último adiós.
Páez Vilaró
Carlos Páez Vilaró fue el gestor del complejo Casapueblo, ubicado estratégicamente en el lomo de Punta Ballena, ícono turístico y cultural ineludible de Punta del Este. En Casapueblo, residencia particular que esta mañana lo vio partir, también funciona un museo, visitado por miles de turistas al año, donde el artista expone sus innumerables obras. Son clásicos los atardeceres de Casapueblo, donde los visitantes se regocijan escuchando el recitado de Paéz Vilaró «La ceremonia del sol» (ver video al final).
Además de la pintura, su otra gran pasión era el candombe, los tambores, el carnaval (foto der).
Al maestro, como lo consideran muchos, se lo identifica también por su obsecuente búsqueda de su hijo Carlitos, sobreviviente de la tragedia de los Andes. «Se que me hijo está vivo» afirmaba una y otra vez Páez Vilaró cuando ya nadie alentaba esperanzas de encontrar a aquellos jóvenes desaparecidos el 13 de octubre de 1972 en la cordillera de los Andes, al accidentarse el avión en el que viajaban rumbo a Santiago de Chile.
Se fue un gigante de la cultura uruguaya, una gran persona, que a pesar de su irrefutable fama, nunca abandonó su humildad, su sencillez. Podía recibir en su residencia a la mas alta autoridad, como a un simple vendedor ambulante. Damos fe de ello, con orgullo podemos decir que estuvimos en el living de su casa, compartiendo un refrigerio e intercambiando opiniones. Y esos pequeños grandes detalles, mas allá de virtudes artísticas y fama internacional, es lo que lo hace enorme como persona. Sin duda, la ausencia de Paéz Vilaró se notará muchísimo, sin embargo, siempre estará vivo en nuestros corazones.
Semanario La Prensa saluda a la familia de Carlos Páez Vilaró, especialmente a sus hijas, Agó y Beba, haciéndoles llegar nuestras condolencias ante tan triste e irreparable pérdida.
Gerardo Debali
semanariolaprensa.com
Publicado lunes 24 de febrero hora 11:09
Fotos: Archivo personal Beba Páez
La «Ceremonia del Sol» – Casapueblo – Carlos Páez Vilaró
«Hola Sol ! Otra vez sin anunciarte llegas a visitarnos. Otra vez en tu larga caminata desde el comienzo de la vida.
Hola Sol! Con tu panza cargada de oro hirviendo para repartirlo generoso por villas y caseríos, capillas campesinas, valles, bosques, ríos o pueblitos olvidados.
Hola Sol! Nadie ignora que perteneces a todos, pero que prefieres dar tu calor a los más necesitados, los que precisan de tu luz para iluminar sus casitas de chapa, los que reciben de tí la energía para afrontar el trabajo, los que piden a Dios que nunca les faltes, para enriquecer sus plantíos, y lograr sus cosechas.»…
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