En un nuevo episodio tras el cruce del miércoles, Federico Valverde se negó a darle la mano a su compañero de equipo, el francés Aurelien Tchouaméni, al inicio del entrenamiento. El gesto desató una escalada de hostilidad que terminó en un violento cruce en el vestuario, donde el «Halcón» sufrió un accidente y un corte en el rostro que requirió puntos de sutura.
Lo que el miércoles comenzó como un cruce caliente de entrenamiento, este jueves se transformó en una crisis institucional sin precedentes para el Real Madrid. Según confirmaron fuentes del club a la agencia EFE, Federico Valverde, segundo capitán del equipo, terminó en un centro hospitalario tras protagonizar un nuevo enfrentamiento con el francés Aurelien Tchouaméni.
La jornada ya arrancó con señales de que la situación estaba lejos de solucionarse: Valverde le negó el saludo a su compañero apenas se vieron en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. Ese gesto marcó el inicio de una sesión de entrenamiento que fue calificada como «muy hostil» y que terminó de explotar una vez que los jugadores dejaron el campo de juego y entraron al vestuario principal.
Según la reconstrucción de los hechos, mientras ambos futbolistas mantenían una fuerte discusión, Valverde sufrió un resbalón fortuito que provocó que se golpeara el rostro contra una mesa central del vestuario. El impacto le produjo una brecha profunda y, siguiendo el protocolo del club, el futbolista fue trasladado de inmediato a un hospital para recibir puntos de sutura. Tras la atención médica, el uruguayo pudo regresar a su domicilio.
La magnitud del escándalo obligó a una intervención inmediata de las autoridades. José Ángel Sánchez, director general del club, encabezó una reunión de emergencia en la que se prohibió que los jugadores se retiraran de las instalaciones hasta aclarar lo sucedido. El Real Madrid ya inició una investigación formal para tomar las medidas disciplinarias oportunas contra ambos jugadores.
Este episodio es el último de una serie de conflictos que sacuden al equipo dirigido por Álvaro Arbeloa. A los cruces de Valverde y Tchouaméni se suman el reciente bofetón de Antonio Rüdiger al lateral Álvaro Carreras y las críticas a Kylian Mbappé por sus viajes durante su recuperación.
El Real Madrid llega al Clásico de este domingo contra el Barcelona —donde el equipo catalán puede consagrarse campeón con solo empatar— sumergido en una inestabilidad interna total. Los problemas se le acumulan a Arbeloa, quien este sábado deberá dar explicaciones en una rueda de prensa que genera máxima expectativa.
Semanario La Prensa / EFE
Descubre más desde Semanario La Prensa
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.























