Deplorable actitud del concejal del municipio de Piriápolis, Federico Guerra, no tanto porque se haya tomado atributos que no le corresponden al echarnos de la Paella Gigante, sino por su penosa actitud de burlarse y hacer caras por detrás, demostrando claramente que no tiene bien puestos lo que tiene que tener para hacerlo de frente. Pero peor aún y mas triste para el, es que siendo concejal del municipio de Piriápolis, tiene tan poca autoridad que la guardia de seguridad se le río en la cara cuando pidió que nos sacaran.
Alguien nos avisó que cuando nos retirábamos de la Paella el mencionado concejal nos hacía cara y gestos por detrás, una actitud tan deplorable como repudiable mas cuando viene de una autoridad, que lamentablemente lo será hasta que termine el actual periodo de gobierno, porque por lo visto no tiene miras de renunciar, algo que con un poco de dignidad habría hecho hace mucho tiempo ante su poco convincente y transparente gestión.
Sinceramente dudamos que el sector frenteamplista al que representa, Partido por la Victoria del Pueblo, quiera incluir en su nómina de candidatos, con miras a las próximas elecciones departamentales y municipales, a quien hoy no es mas que un cadáver político.
Cuando nos avisaron sobre la actitud del concejal Guerra para con nosotros, burlandose y haciendo gestos por la espalda, volvimos a pedirle explicaciones, y a decirle que si tenía algo que decirnos lo hiciera de frente. Le insistimos en que lo hiciera y en determinado momento cuando aun teníamos el micrófono apagado nos dice sos un «garronero», adjetivo con el cual no hizo mas que describirse perfectamente a si mismo.
Ante esta afirmación del concejal prendimos la cámara y le exigimos que repitiera lo que había dicho… pero el concejal tuvo miedo, no se animó…
Al grito de «apagá, apagá», además de mentir descaradamente acusándonos de que lo habíamos insultado cuando jamás lo hicimos, solo le pedimos explicaciones por su cobarde actitud, se fue corriendo hasta donde estaba la guardia de seguridad y argumentando que lo estábamos molestando pidió que nos sacaran.
El guardia se le ríe en la cara y nos termina preguntando a nosotros si era cierto lo que decía (as0mbra la credibilidad de Guerra). Por supuesto le dijimos que sí, que era cierto y entonces el guardia nos explica que nos tiene que sacar porque el señor es una autoridad.
Nos retiramos sin generarles inconvenientes a los guardias porque nada mas lejos de nuestra intención era generar un problema en lo que había sido una verdadera fiesta popular y no la íbamos a empañar por una actitud cobarde, repudiable y grosera de parte de un concejal del municipio de Piriápolis hacia «La Prensa».
Tampoco ahora vamos a pedirle a APROTUR, organizadores de la Paella, ni un pedido de disculpas ni que adopte medidas sobre el tema. Para nosotros no fue mas que otra lamentable actitud del señor Guerra, que se suma a una infinidad de otros hechos deplorables durante sus hasta ahora tres años de gestión.
Federico Guerra, siendo segundo en la lista de suplentes, detrás de Alejandro Martínez y Marcela Morales, se ha colado en cuanto viaje les ha surgido, se ha metido en temas donde otros concejales y concejalas han tenido destacada gestión, y junto con su compinche nacionalista Fernando Rama, andan detrás de cuanta licitación se les cruza en el camino, vaya a a saber uno porque tanto interés en las licitaciones, pero bueno, así son las cosas, el señor Guerra ya no sabe que hacer para figurar y meter la nariz en todos lados.
El video…
A continuación le mostramos el video que registra el momento en que Guerra nos hace echar de la Paella. En determinado momento y si prestan atención, van a escuchar a alguien que dirigiéndose a nosotros pregunta ¿es en serio? A lo que respondemos que si y como a nosotros nos creen, nos explican que nos tienen que sacar porque el señor es una autoridad. Guerra, mientras tanto, dice que lo queremos grabar de contrabando cuando teníamos la cámara enfrente a el.
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