Por Gerónimo
Creo que a todos nos gusta al dar un pronóstico, acertar.
A veces la pasión hace que olvidemos que todos juegan, si supiéramos de ante mano los resultados, perdería la razón de ser cualquier tipo de evento.
Así como la vida hay que vivirla, los partidos hay que jugarlos.
No desconozco los acertados y útiles estudios estadísticos así como las consecuencias de las decisiones de un técnico, o la administración adecuada de los rubros de un club, cuando existen. A quienes me llevaban la contra, sobre Las Flores, claro que algo de razón los asistía.
Conociendo mis limitaciones en este deporte no sería serio discernir del porqué de mi pronóstico cuando comenzaba el apertura 2017.
Lo cierto que más de una vez lo dije en los micrófonos de FM Piriápolis cuando se transmitía Protagonistas desde la Cancha.
Las Flores también jugaba.
Para muchos solo eso era lo obvio.
Pasaron muchas cosas desde entonces. Existió un “hilo conductor” entre mi pasión por hacer radio y el Club Las Flores. El primer partido que trasmitimos fue en cancha de Las Flores ante Piriápolis, y el primer gol de ese encuentro lo convirtió Tasara. Fue en 2016. Termino el partido 2 a 2. Ese año regresaba Las Flores después de un gran esfuerzo y un compromiso general de su gente. Ponían un broche de oro al retorno, con un remozado campo de juego. Hacía trece años que sus hinchas no “bramaban” un grito de gol, trece años huérfanos de domingos de pasión, trece años sin el motor de la ilusión. En cierta medida, creo que quedó plasmado para el club y su gente aquella frase dicha en el relato de gol de tasara “ Las Flores querido, tenía tantas ganas de verte!!!”
También me sentí identificado con su D.T. Richard Canabé, que al preguntarle al presidente de Las Flores F.C. en la primera reunión “y con qué contamos” la respuesta fue: Con nada…
Creo que así encaré la primera transmisión de fútbol. Aunque creí tener algo, el tiempo me confirmo casi lo contrario.

En el caso de Richard Canabé fue así. No cancha, no vestuarios, no jugadores.
Talvez a la gente de Las Flores, en ese primer momento, les alcanzaba y era su anhelo aunque sea, poder competir. Pero nos consta, y que bueno que así fue, que su D.T. Canabé, impuso una forma de trabajo, salió a buscar jugadores para poder competir en lo más alto. No solo en el 2016, también en el 2017. Después de un puñado de partidos, ese equipo, da la vuelta olímpica al ganar el torneo clausura. Además con sus ilusiones intactas para que mañana domingo dispute una final y tal vez poder convertirse en Campeón de la Liga de Zona Oeste.
Al comienzo mencioné que pasaron muchas cosas en este corto período. Una de ellas fue una ebullición de pasión de Richard Canabé, desde nuestro punto de vista.
Vivió con intensidad un par de resultados adversos que lo llevó a renunciar como D.T. de Las Flores. Daniel Castro, uno de sus más veteranos jugadores, aceptó el desafío de “dejar los botines” para suplantar la difícil tarea de Richard y tratar de mantener una línea de trabajo que se comenzara en el 2016 y avanzaba ya por el torneo apertura del 2017. Sabemos que nadie se engaña, jugadores, directivos y el propio Daniel Castro le han hecho saber a Canabé del peso e importancia de la formación del equipo y el sistema de trabajo implantado por él.
Pero esto no alcanza para Richard, lo intuyo. El no estar allí le debe de generar un gran dolor. Una ausencia casi inexplicable al saberse hacedor y no estar, aunque exista una respuesta.
Comparé en cierto momento la vida con el fútbol. Y parece que el fútbol también, como la vida, nos retorna algo de lo que hacemos. Me refiero a como he titulado “LAS FLORES MANTUVO SU ADN DEL RETORNO. CANABÉ Y EL GOL. “La vida o el fútbol, o ambas cosas, hizo que un jugador de la tercera de Piriapolis Fútbol Club, en préstamo para la Primera de Las Flores, convirtiera el gol que le dio el pase a la final por el anual y una inolvidable vuelta olímpica al coronarse campeón del clausura. Ese jugador que convirtiera el gol es hijo de Richard Canabé.
Así es que en este mundo de decisiones, por ende consecuencias, un jugador de la tercera de uno de los equipos con más torneos ganados y siempre favorito, va en préstamo y le dará la gloria a la primera de uno de sus adversario (N. Canabé. Un técnico, que de la nada forma a un equipo que en poco más de un año disputara una final, se apasiona y renuncia. Algunos “sabedores de fútbol” que en base a estadísticas caen en “certezas”.
Se confirman una vez más que los partidos y la vida hay que transitarlos y que por suerte en ambos casos existe la posibilidad de aprender.
Felicito a los jugadores, D.T., Directivos y simpatizantes de Las Flores por el título logrado. A Richard Cánabe por ser el mentor de este equipo, a su hijo, que sin su gol no hubieran obtenido el campeonato. Y para que esto ocurriera, para que hubiera un campeonato ergo un campeón, a todos los demás equipos mis felicitaciones.
En esta final, Las Flores se midió con un cuadro de imitable actitud futbolística, un cuadro que no se entrega y tiene la suerte de estar en manos de Julio Umpierrez (h), un D.T. de nacimiento, que apostó a un grupo de jugadores en algunos casos muy jóvenes, un técnico que la adversidad logística y económica del Club Estación no mellaron su clase y no dudo ni en estilo y estrategia apostando de igual a igual ante cada uno de sus adversarios llevando a sus dirigidos hasta una final ante Las Flores.
Salud a los campeones del apertura y el clausura que este domingo estarán escribiendo un capitulo distinto e inédito en la historia de la Liga de Fútbol de Zona Oeste. Gerónimo








