Durante la media hora previa en la Junta Departamental de Maldonado, la legisladora expuso sobre los prejuicios cotidianos, repudió el ataque al monumento del músico afrodescendiente y exigió igualdad de oportunidades sin caer en miradas condescendientes.
En el plenario de la Junta Departamental de Maldonado, la edila del Frente Amplio Tatiana Prieto abordó la persistencia de la discriminación racial a partir de las repercusiones del conversatorio «Construyamos un Maldonado libre de racismo«. En ese marco, relató que en varias entrevistas de prensa le preguntaron si el racismo aún existía, una duda que la sorprendió y dolió: «Quisiera poder responder que no, pero la respuesta es otra: sí, el racismo todavía existe«.
Prieto explicó que la discriminación muchas veces ya no se manifiesta de forma abierta, sino que aparece encubierta «en una broma, en un comentario, en un prejuicio, en una mirada o en una oportunidad que no llega«. Como ejemplo de esa intolerancia a nivel local, denunció que al día siguiente de realizarse la actividad, el busto del músico afrodescendiente Cayetano Silva, ubicado en San Carlos, amaneció vandalizado: «No soy de perseguirme, pero fue mucha la casualidad«.
En su intervención, la representante frenteamplista enfatizó que los niños no nacen con prejuicios sino que aprenden de las conductas adultas, por lo que llamó a frenar la naturalización de insultos escolares o frases cotidianas despectivas como «hiciste cosas de negro». «¿Por qué hacer algo mal tiene que estar relacionado con ser negro? ¿Por qué tantas personas afrodescendientes son reducidas primero a su color?«, cuestionó.
Asimismo, Prieto reivindicó la historia afrodescendiente desde una perspectiva de dignidad y conquista social, remarcando que la libertad tras la abolición de la esclavitud no fue una concesión sino el fruto de la resistencia comunitaria. En referencia al Censo 2023 —donde el 10,4% de la población uruguaya declaró ascendencia afro o negra— y a las leyes vigentes, sostuvo que las normas resultan insuficientes sin un cambio de mentalidad colectivo: «No queremos lástima, queremos igualdad, queremos respeto, queremos oportunidades. Ser afrodescendiente no es una desventaja; la desventaja aparece cuando la sociedad discrimina«.
Al cierre de su alocución, la legisladora convocó a no resignarse ante los prejuicios y a construir un departamento donde nadie deba ocultar quién es para ser aceptado.













