El concejal del Municipio de Piriápolis valoró la marcha atrás de la Intendencia de Maldonado, propuso una comisión mixta para recuperar el ex Parador de Playa Hermosa y planteó una refuncionalización integral de la zona portuaria vinculada a la llegada de la aerosilla.
El concejal del Municipio de Piriápolis, Marcelo González (Partido Nacional), analizó la nueva coyuntura en torno al futuro del Club Playa Hermosa y las aerosillas del Cerro San Antonio tras la decisión del intendente de Maldonado, Miguel Abella, de contemplar el reclamo vecinal y rever la postura inicial de demolición y desmantelamiento.
González fue una figura determinante en este giro político luego de solicitar la reconsideración del resultado de la sesión extraordinaria del 4 de agosto. «Celebro la actitud que tomó el intendente. Le acerqué un relevamiento técnico y fotográfico realizado por un arquitecto, porque sabía que al ver las instalaciones en detalle no iba a sostener la idea de demoler. Evidentemente no había riesgo ni peligro de derrumbe inminente, porque de lo contrario no se hubiese revertido la postura», explicó el concejal.
Propuesta de cogestión para el Club Playa Hermosa
Frente a la posibilidad de que el parador de Playa Hermosa pase a manos de una comisión de fomento sin aportes directos de la comuna, González consideró inviable dejar la responsabilidad exclusivamente en los vecinos y propuso un esquema mixto de trabajo.
«Es un espacio estratégico que el Municipio necesita. No se debería dejar librado solo a un grupo vecinal; mi propuesta es armar una comisión de trabajo permanente en la que participe activamente el Municipio, ofreciendo asesoramiento y colaboración», sostuvo.
Asimismo, planteó que el edificio puede funcionar como un anexo cultural y deportivo ante el elevado costo que implicaría ampliar la actual Casa de la Cultura: «Se proyecta un crecimiento territorial importante para los próximos 20 o 30 años con nuevos fraccionamientos. La Intendencia tiene mil formas de colaborar con logística y recursos técnicos sin necesidad de volcar únicamente partidas en efectivo».
Aerosillas e integración con la zona portuaria
Respecto al atractivo del Cerro San Antonio y los requerimientos sobre el área de desembarco, el concejal advirtió que hoy en el balneario «parece que todo está con peligro de derrumbe», aludiendo a construcciones como la vieja aduana, la oficina de Buquebus o las propias aerosillas. En ese sentido, cuestionó que con ese criterio «habría que demoler medio Piriápolis» por la falta de mantenimiento acumulada, remarcando que no se puede borrar la identidad patrimonial de la localidad «de un plumazo».
Por ello, propuso convocar y sentar en una misma mesa a las diferentes instituciones para planificar una solución de fondo. Su planteo apunta a proyectar un espacio integral que combine dependencias públicas de Aduana y Migraciones con la base de rescate marítimo de ADES, sumando además una reconversión comercial y gastronómica en un segundo o tercer nivel directamente vinculada al punto de llegada de la aerosilla.
El futuro formal de ambos predios se definirá en las próximas sesiones del Concejo. Para el jueves 27 de agosto está confirmada la presencia del intendente Miguel Abella en la sala de sesiones junto al presidente del Consejo Directivo Central (Codicen), Pablo Caggiani, en una instancia donde se abordará tanto el destino de las obras patrimoniales como la concreción del proyectado Liceo N.º 2 de Piriápolis.













