El presidente del Parlamento y negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, dio por terminada la era de los acuerdos unilaterales. Su declaración, acompañada por un extracto del memorando del 17 de junio, coincide con el cierre de las operaciones militares de la madrugada.
Horas después de la intensa cadena de ataques cruzados en el Golfo Pérsico, el presidente de la Asamblea Consultiva Islámica y negociador jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó una fuerte advertencia a la administración estadounidense, asegurando que el marco de relaciones diplomáticas unilaterales ha llegado a su fin.
«La era de los acuerdos unilaterales ha terminado. Se los dijimos: cumplan su palabra o paguen el precio. La realidad está llamando a la puerta«, manifestó la alta autoridad iraní este domingo a través de una publicación en la red social X.
El mensaje fue acompañado por una fotografía del memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán el pasado 17 de junio. En la imagen compartida por Qalibaf se observa subrayada la cláusula que alude a la reapertura del estrecho de Ormuz, donde se especifica que «la República Islámica de Irán tomará las medidas necesarias» en caso de incumplimiento.
El colapso del memorando de entendimiento
El pronunciamiento del jefe parlamentario formaliza la postura política de Teherán tras una madrugada de alta hostilidad. El pacto alcanzado en junio, que buscaba el cese de las hostilidades, el desbloqueo de las vías comerciales de la región y la apertura de una mesa de diálogo sobre el programa nuclear iraní, quedó prácticamente invalidado luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por concluido lo acordado a raíz de los recientes bombardeos en la zona.
La escalada de las últimas horas incluyó una ofensiva del Comando Central de EE. UU. (Centcom) que alcanzó unos 140 objetivos militares dentro de Irán —tales como depósitos de munición, infraestructuras navales y redes de comunicación— en represalia por la agresión iraní a un buque comercial portacontenedores de bandera chipriota en el estrecho de Ormuz.
En respuesta a los bombardeos norteamericanos sobre sus costas del sur, la Guardia Revolucionaria de Irán desplegó una contraofensiva con misiles balísticos y drones hacia guarniciones e instalaciones de EE. UU. situadas en países aliados de la región, afectando a posiciones en Jordania, Kuwait, Catar y Baréin, completando una de las jornadas más complejas desde la firma de la tregua.
Semanario La Prensa / EFE
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