El gigante tecnológico reduce el 2,1 % de su plantilla global en una reestructuración que golpea con especial dureza a la división de videojuegos Xbox. La velocidad de la automatización y las exigencias de Wall Street aceleran el desplazamiento de puestos de trabajo.
La cara más compleja de la revolución de la inteligencia artificial volvió a manifestarse en el mercado laboral. Microsoft anunció este lunes que recortará alrededor de 4.800 puestos de trabajo, lo que equivale a un 2,1 % de su plantilla global. La medida se enmarca en una profunda reestructuración corporativa que busca «adaptar» las operaciones y modelos de negocio de la compañía al vertiginoso avance de la IA, abriendo un debate social sobre el desplazamiento de los trabajadores frente a la automatización.
Según comunicó la directora de Recursos Humanos de la multinacional, Amy Coleman, la drástica decisión responde a la necesidad imperiosa de «ajustar recursos, inversiones y esfuerzos» en lo que describió como «un entorno tecnológico que evoluciona a gran velocidad». La ejecutiva subrayó que las transformaciones en la forma de desarrollar y utilizar la tecnología se están produciendo «más rápido que en cualquier otro momento» de su trayectoria dentro de la empresa.
Dentro de este nuevo esquema, la división de videojuegos Xbox se llevará la peor parte, enfrentando la salida de aproximadamente el 20 % de su personal técnico y creativo. La consejera delegada de la división, Asha Sharma, explicó a los empleados mediante un mensaje interno que unos 1.600 despidos se ejecutarán de forma inmediata, mientras que los 1.600 restantes se concretarán de manera progresiva de aquí al ejercicio fiscal de 2027.
«Reconozco que una reestructuración de un año genera desafíos», admitió Sharma en la misiva, evidenciando el clima de incertidumbre que se vive en los pasillos de una de las áreas tradicionalmente más fuertes de la empresa. Esta reducción se suma a una tendencia de achicamiento que Microsoft ya arrastra desde el año pasado, cuando eliminó cerca de 9.000 puestos laborales en distintas fases.
El costo humano que asume la firma de Redmond se produce en un escenario de fuerte presión financiera. Las acciones de Microsoft cedían un 1,51 % en bolsa tras la apertura del mercado neoyorquino, consolidándose como la compañía con peor desempeño entre las grandes tecnológicas en lo que va de 2026, con una caída acumulada cercana al 19 %.
Este repliegue bursátil se debe a que los inversores han comenzado a exigir resultados y rentabilidad real tras las milmillonarias inversiones inyectadas en IA generativa. Mientras el negocio de la computación en la nube (Cloud) y la red social LinkedIn sostienen el crecimiento en los últimos trimestres, áreas maduras basadas en el empleo humano tradicional —como Windows, los dispositivos Surface y el desarrollo de videojuegos— muestran debilidad o caídas en sus ingresos, acelerando la decisión de sustituir estructuras por procesos automatizados.
Semanario La Prensa / EFE
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