Piriápolis declarado Capital Nacional de la Paella por el Senado: Abella acompañó tratamiento que se aprobó por unanimidad;: el proyecto de Ley impulsado por el senador Eduardo Antoniini, pasa ahora a la cámara de Diputados. El intendente de Maldonado, Miguel Abella, viajó a Montevideo este martes para acompañar el tratamiento del proyecto que busca declarar a Piriápolis como Capital Nacional de la Paella. La iniciativa, presentada por el senador frenteamplista Eduardo Antonini, fue aprobada por unanimidad en el Senado y ahora será consideradada por la Cámara de Representantes.
Abella estuvo acompañado por el director general de Turismo, Edgar Silveira, en una jornada que reafirma el compromiso del gobierno departamental con el fortalecimiento de la identidad cultural y gastronómica del balneario.
El senador Antonini explicó que el proyecto surge de las fuerzas vivas del territorio y que ha culminado en el Parlamento con apoyo unánime de los legisladores de todos los partidos políticos.“Distintos actores veían con buenos ojos que Piriápolis sea la capital nacional de la paella”, señaló. Además, destacó que se trata de una fiesta con identidad propia, que no se limita a la promoción turística, sino que genera empleo, fortalece el tejido social y tiene fines benéficos, ya que lo recaudado se destina a instituciones locales. «Piriápolis como Capital Nacional de la Paella intensifica el sentido de identidad de quienes habitan el balneario y a la vez busca potenciarlo como destino turístico» remarcó el legislador.
Por su parte, el senador José Luis Falero también subrayó la importancia de Piriápolis en el ámbito gastronómico, destacando su vínculo con este plato mediterráneo que ha sido adaptado a los ingredientes locales. Recordó que la primera edición de la fiesta de la paella gigante se celebró a fines de los años noventa, convirtiéndose en una tradición que marca el inicio de la temporada estival.
Los legisladores resaltaron además la participación de cocineros locales en el Mundial de la Paella en Valencia, España, lo que posiciona a Piriápolis en el mapa gastronómico internacional. Esta propuesta se ha transformado en una herramienta de promoción que lleva el nombre del balneario más allá de las fronteras, difundiendo la cocina local y sus productos turísticos.












