Como adelantara semanario La Prensa, las 56 Viviendas Cáscara de Pueblo acusan serios problemas de construcción. Las últimas lluvias agravaron la situación volviendo a dejar al descubierto lo que ya no se puede calificar de errores, si no horrores, cometidos por la empresa constructora Buresil S.A., ejecutora de la obra.
Semanario La Prensa recorrió ayer el complejo habitacional de Pueblo Obrero pudiendo constatar «in situ» los graves problemas de humedad que afectan, en mayor o menor grado, a todas las viviendas, alcanzando incluso a las casas del grupo «Son de 7». Hay viviendas a las que les entra directamente el agua. Pero lo peor es que no entra por puertas o aberturas, sino el agua se filtra por el piso. La familia adjudicada con esta vivienda llegó el lunes a su casa y encontró el dormitorio inundado, con el agua que sobrepasaba los 10 cms.
Representantes de la empresa Buresil, que hacían un relevamiento del estado de las casas y que prefirieron no hacer declaraciones públicas, reconocieron, sin embargo, los errores en la construcción, explicando que son 16 casas en estado crítico. Agregaron además que el Ing. Héctor Hernández, Gerente Técnico de Buresil y uno de los responsables en supervisar la obra, renunció la semana pasada a la empresa a raíz de los problemas surgidos en Pueblo Obrero. Este miércoles estaría llegando el nuevo supervisor de Buresil.
Intendencia de Maldonado también nombró nuevo supervisor
Semanario La Prensa pudo saber también que la Intendencia de Maldonado ha nombrado en los últimos días un nuevo profesional quien reemplazará en funciones al Arq. Daniel Lucas, que tenía la misión de controlar y supervisar la obra. Asimismo el Arq. Antonio Azuaga, ex encargado de la Sub Dirección de Vivienda, actualmente asesor de la comuna en el tema, visitó la semana pasada la obra donde, en dialogo con un grupo de adjudicatarios, aludió a la empresa Buresil calificándolos de «sabandijas».
No solo humedad
Los problemas de humedad y filtraciones son graves, hacen inhabitables las viviendas, pero no solo esos son los inconvenientes. Hay infinidad de cosas mal hechas. Puertas y ventanas que no cierran o abren, las paredes no tienen revoque (apenas una mano de pintura). Las escaleras, para abaratar costos, son de hierro y están siendo colocadas en el medio de la sala, a diferencia de las del grupo «son de 7» que son de madera y están contra la pared.
La mayoría de las escaleras aun no han llegado, como tampoco los tablones y materiales para que la gente pueda trabajar en sus casas. Faltan unos 1.300 tablones que vienen de Paysandú, cada camión transporta cerca de 400, por lo que faltarían 4 viajes. Todos los días prometen que llega el camión, pero este no aparece. Ahora dicen que será entre el miércoles y el jueves. Aún faltan además las maderas para las divisiones de los dormitorios.
Los contadores de OSE están mal colocados en las 63 viviendas. Hasta que no se cambien el ente no podrá hacer la conexión al servicio. Lo inaudito es que la Intendencia aprobó los contadores estando mal colocados.
Desmoralizados
Varias familias han hecho saber a semanario La Prensa su malestar y descontento con esta situación: «Es imposible habitar la casa así, es pura humedad, impresionante, las paredes, los pisos, la puerta que no abre. La verdad estamos desmoralizados, una vez que vamos a tener una casa nos encontramos con esto» señaló una de las adjudicatarias, que se suma al relato de otras, que también afirmaron estar totalmente desmoralizados.
Mas preocupante es todo cuando no hay indicios que avizoren una pronta salida a la situación. Desde Buresil aseguraron que todo es solucionable, sin embargo, la empresa no parece demostrar demasiado ímpetu ni voluntad en corregir los «horrores», cuando cuenta con solo dos empleados apostados en las viviendas. De la intendencia hay una cuadrilla de unas 5 personas.
Si la Intendencia no toma medidas drásticas, todo indica que serán varios meses mas de espera para las familias, que se sumarán a los ya casi 12 meses de atraso que tiene la obra. La entrega estaba prevista inicialmente para octubre del 2013.
Lamentablemente lo que debería ser un hecho de celebración para las familias adjudicadas como para las autoridades y la sociedad toda, se ha transformado en un hecho bochornoso, vergonzoso, que genera repudio, bronca e indignación.
Estas cosas no se le hacen a nadie, menos a gente trabajadora, humilde, que mas allá de soñar con su techo propio, se ilusiona con viviendas dignas. Muchas familias viven actualmente en casas precarias, conviviendo diariamente con problemas de humedad. Sus nuevos hogares suponían dejar atrás estos problemas, pero con este panorama la ilusión se hace trizas. Seguirán bajo agua con todo lo que eso conlleva.
Todos culpables
Son todos culpables, la Intendencia Departamental de Maldonado y el ministerio de Vivienda por adjudicar una obra de 56 casas y 7 mas a una empresa con cero experiencia en obras de arquitectura, nunca había levantado una pared. La empresa Buresil por los horrores cometidos durante la construcción, el supervisor de la Intendencia por no hacer los controles pertinentes, como tampoco lo hicieron los representantes del Programa de Mejoramiento de Barrios del Ministerio de Vivienda, la Sub Dirección General de Vivienda de la Intendencia por no controlar al supervisor, la Dirección General de Integración y Desarrollo Social por no controlar a la Sub Dirección de Vivienda. Toda la cadena de responsabilidades es culpable por la situación de las Viviendas Cáscara de Pueblo Obrero y las viviendas del grupo «Son de 7».
Mas obras adjudicadas a Buresil
Son varias las obras que la Intendencia a adjudicado a Buresil. A fines de junio del 2013, evidentemente sin mirar el desastre que se estaba haciendo en Pueblo Obrero, la Intendencia adjudicaba una nueva obra a esta empresa, también bajo el Programa Mejoramiento de Barrios del ministerio de Vivienda. Se trató en ese caso de la licitación para la regularización y mejoramiento del Barrio San Antonio III y Pasaje Bambú por la suma de 105.499.477 pesos.
La Comisión Evaluadora designada para el estudio de estas propuestas efectuó un análisis técnico y económico, y luego sugirió la adjudicación a Buresil S.A.
Llama poderosamente la atención que Buresil le ganó la licitación a la empresa Saceem. Una empresa fundada en 1951 que ha ejecutado con total éxito más de 1.500 contratos en las más diversas áreas de ingeniería y construcción pierde la licitación con una empresa sin experiencia ninguna en el ramo, que además estaba haciendo un verdadero desastre en Pueblo Obrero.
Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Gerardo Debali – Semanario La Prensa
Publicado miércoles 17 de setiembre de 2014 hora 10:21
Fotos: Semanario La Prensa
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